Analistas

Héroes en tecnología y educación

Cesar Torres, a quien yo llamo un Héroe, es Director del Tanque de Pensamiento educación y tecnología de la Universidad Javeriana, dicho Tanque de Pensamiento realizó una investigación muy interesante sobre el uso de la tecnología en los colegios de Bogotá. Para su desarrollo se contó con un equipo de investigadores de diversas disciplinas como artes, ingenierías, economía, etc., para revisar cómo debería ser la educación  que se imparte a niños y niñas, cuando se usa la tecnología. 

El resultado de dicha investigación arrojó una batería de recomendaciones pedagógicas en ciencia, tecnología, TIC y Medios Educativos en los Colegios del Distrito. De hecho fue la mejor investigación que se ha hecho en Latinoamérica en la materia, tanto así que el prólogo lo hace Francesc Pedro director de la Unesco. Se realizó la investigación en cada una de las localidades, en la que fueron diagnosticados todos los colegios de Bogotá en uso de tecnologías, tanto maestros como estudiantes. Se encontró, por ejemplo, que en materia de formación, Bogotá se encuentra en un promedio de 2 sobre 5, muy bajo para la necesidad que tiene este mundo globalizado y de tecnología. Hubo algunas localidades con un puntaje un tanto mayor, como lo son La Candelaria, Engativá, Ciudad Bolívar y Bosa con un puntaje de 2,5 y 3. 

Esta investigación dio a conocer dónde se encontraban los problemas, pero también dio ideas para asumir los retos y oportunidades.

Un maravilloso ejemplo de las oportunidades observadas y asumidas fue encontrar que los niños y niñas de Bogotá tienen una gran voluntad para aprender y aplicar conceptos de robótica, pero que por las mismas razones de siempre: “falta de presupuesto” para invertir en los niños y niñas en uso de tecnología, no se habían podido adelantar proyectos de gran envergadura. Así, Cesar Torres buscó la manera de conseguir los recursos, entre donaciones de empresas y varios grupos de voluntarios, para lograr equipar a 192 colegios de Bogotá y hacer laboratorios de robótica, dotados con las herramientas tecnologías y dándoles toda la formación relevante en la materia. 

Así las cosas, estos niños y niñas generaron el “Taller Colaborativo de Robótica Educativa más Grande del Mundo” en el que participaron más de 800 estudiantes y profesores de Bogotá, ganando en septiembre de 2015 el premio Guinness World Records. Lo más impresionante del tema es que los niños y niñas que participaron en dicha experiencia se encuentran entre los rangos de edad que van desde 7 a 17 años y crearon robots y prototipos de productos que están cambiando el mundo. 

Así las cosas, destaco varios actos heroicos de quienes hicieron parte de este proyecto. Primero, la labor de aquellos que ante un “NO hay presupuesto” lo buscaron y no dejaron que las oportunidades se escaparan; segundo, a quienes de forma interesada o desinteresada aportaron con conocimiento, dotación, dinero; tercero, a los voluntarios que apoyaron la labor desde el servicio, y finalmente, a los grandes emprendedores, niños y niñas, que con su creatividad y voluntad han hecho que Colombia sea un país más competitivo y eficiente. 

Esto es una pequeña muestra de cómo la educación debe tomar un nuevo rumbo, uno que esté alineado con la tendencia mundial, y con el cliente más importante que tiene la educación, sus estudiantes, los cuales gritan silenciosamente a diario por una mejor calidad y una forma de enseñar diferente, a partir de sus habilidades, necesidades y gustos. La educación tradicional solo seguirá produciendo los profesionales del pasado, de manera que si esa perspectiva no se cambia, nos encontraremos más adelante a la gente preguntándose por qué a pesar de tener trabajo, su preocupación solo es marcar tarjeta, sometido a un horario y absolutamente frustrado y, por qué el país no es competitivo. Que esto sea una muestra de que sí se puede y que para tener un destino diferente sólo toca hacer las cosas de manera diferente. Una venia de respeto profundo a los héroes de la tecnología y la educación.