Analistas

Pagando el precio del Brexit

PREGUNTA: Al otro día de la votación escribió que “las consecuencias económicas serán malas, pero no tan malas como dicen muchos”. ¿Exactamente para quién van a ser malas las consecuencias?

RESPUESTA: En el largo plazo, pienso que van a ser malas para mucha gente; probablemente para la mayoría de la población de Gran Bretaña. Van a ser malas para una mayoría más sustancial de la población de lo que queda de la UE.

Hay un motivo por el que pensamos que tener más comercio, comercio más libre, es algo bueno. Hace que las economías sean más eficientes. Hace más grande la torta. No necesariamente significa que todo mundo vaya a recibir una rebanada más grande de la torta y, de hecho, es muy posible que una parte substancial de Gran Bretaña haya terminado peor, particularmente fuera de Londres. Si estamos hablando de gente de ciudades industriales viejas del norte de Inglaterra, tal vez estén al menos un poco mejor con la salida, pero, en general, Gran Bretaña va a ser más pobre. Europa va a ser más pobre.

P: Escribió que las consecuencias políticas serían mucho más terribles. ¿En qué estaba pensando?

R: En todos los niveles, es una enorme derrota para la opinión respetable, para la gente respetable. Alguien podría decir “bueno, tal vez esa gente respetable no merece ganar dichas cosas”, ¿pero quién está esperando en los extremos?

Dentro de Brasil, sorprendentemente, hoy día los dos partidos políticos importantes están hechos un completo desastre, y la gente con más probabilidad de emerger a la cima van a ser los Trump de Inglaterra; la gente que rechaza a Europa no por un entendimiento considerado de que hay una mezcla de beneficios y que Europa está sufriendo de una extralimitación o algo así, sino gente a la que no le gustan los extranjeros, a la que no le gusta la gente que se ve y suena diferente. Así que se va a estar empoderando a malos elementos.

Y después dentro de Europa, del resto de Europa, hay muchos movimientos de este tipo. Estamos hablando de la derecha nacionalista en Francia; estamos hablando del hecho verdaderamente preocupante de que el ala derecha estuviera a un pelo de tomar la presidencia de Austria. Hay muchos de estos movimientos, y todo esto incrementa su fuerza, debilitando simultáneamente lo que sea que haya en términos de esfuerzos europeos combinados para mejorar las cosas.

Por tanto, es un golpe terrible para el liderazgo de la élite de Europa, lo que no estaría tan mal si hubiera una alternativa razonable, pero no la hay.

P: El Secretario de Estado, John Kerry, está sugiriendo que Gran Bretaña podría retractarse del Brexit. ¿Qué piensa? ¿Gran Bretaña va a abandonar la UE?

R: Va a ser muy difícil no seguir adelante. Lo que creo más probable es que terminen saliéndose en una forma lo más parecida posible a no salirse. La gente la está llamando la “solución noruega”, donde Noruega tiene relaciones comerciales especiales con la UE y, a cambio de eso, básicamente ha aceptado casi todo lo que conlleva la UE, incluyendo el libre movimiento del trabajo.

P: ¿Hay algunos beneficiarios, a parte de los periódicos, que haya criticado duramente por usar el Brexit para generar ventas?

R: Pudiera ser (el caso probable) que algunas ciudades industriales en declive de Gran Bretaña encuentren que son más ricas, pese a que el país sea más pobre, porque una libra más débil las ha vuelto más competitivas para los mercados mundiales.

Y los extremistas del ala derecha del continente europeo están festejando. Si alguien es partidario del Jobbik, en Hungría, o del True Finn, o si forma parte de los varios partidos similares que están brotando por todas partes, esto es bueno para usted.

P: ¿Cuál es la gran lección que podemos aprender de lo que Gran Bretaña decidió?

R: La lección verdaderamente importante es: en el largo plazo, no sirve hacer política (incluso buena política) metiéndosela a la fuerza al público y diciéndole que “gente que sabe más que ustedes dice que esto es lo que deben hacer”.

Se necesita explicar, se necesita exponer el caso. Debe hacerse en una forma lo más abierta posible.

Los votantes tal vez se equivoquen (pienso que los votantes de Gran Bretaña se equivocaron al hacer esto), pero simplemente sermonearlos, diciéndoles efectivamente “son estúpidos”, no es una forma durable de promover políticas.

Es el fruto del desprecio; simplemente hubo demasiado desprecio por el público general entre la gente que manejaba a la UE y, en cierto grado, a la propia Gran Bretaña. Ahora están pagando el precio.