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Malas decisiones generan lúgubres resultados en Europa

kal/cartoon arts international/the new york times syndicate

De hecho no estoy muy comprometido con una explicación única; discutiblemente hay varios factores.

Primero está la austeridad fiscal, que ha sido un lastre muy, muy pesado. Sin embargo, es importante comprender que Estados Unidos también ha tenido bastante austeridad de facto a través de la secuestración del presupuesto federal y a través de los recortes estatales y locales. Utilizando la métrica de balances estructurales del Fondo Monetario Internacional, notamos que Europa efectivamente se ha ajustado más que Estados Unidos. Pero no es una diferencia tan grande como podría pensarse; quizás 2.5 puntos del producto interno bruto (PIB) potencial.

También podría argumentarse que las bases de Europa son considerablemente peores. Si le preocupa que el estancamiento secular pudiera estar deprimiendo la tasa natural de interés real (la tasa consistente con pleno empleo) y si piensa que la demografía es un factor importante, Europa se ve realmente horrible.

Europa realmente necesita evitar que caigan las expectativas de inflación; de hecho, es casi seguro que necesita que la inflación esperada sea mayor de 2 por ciento. Sin embargo, el Banco Central Europeo (BCE) ha tenido mucho menos éxito que la Reserva Federal en lo que respecta a impedir que caiga la inflación esperada.

Y esto refleja decisiones de políticas previas y lo que éstas dicen sobre los sesgos institucionales. En Estados Unidos, Janet Yellen, vicepresidenta de la Fed, y sus asociados han sido bastante claros en el sentido de que están preparados para asumir ciertos riesgos de aumento de inflación para evitar el “escenario de pesadilla” de elevar las tasas solo para descubrir que la economía se está volviendo a debilitar. No obstante, en Europa el escenario de pesadilla no es hipotético: sucedió en 2008 e, increíblemente, en 2011. Y los “sodomonetaristas” del Banco de Pagos Internacionales y otros lados siguen teniendo mucha más influencia en Europa que en Estados Unidos.

No creo que la administración actual del BCE sea tan diferente en su entendimiento de qué política debería estar aplicando respecto al liderazgo en la Fed. Pero el BCE tiene que luchar contra una economía más débil en sus fundamentos subyacentes, contra un mal historial y contra un contingente mucho más poderoso de defensores de la estrechez monetaria.

Verdaderamente es bastante aterrador.