Analistas

Las raíces conservadoras de la ley de cuidado de salud

De vez en cuando, hay gente que afirma que gran parte de la que eventualmente sería la Ley de Cuidado de Salud Asequible proviene, de forma curiosa, del centro de investigación Fundación Heritage. Es decir, Obamacare es en esencia la herramienta que usaron los conservadores para promover la atención médica.

Para ver qué tanto del argumento anterior era verdad, hace poco volví a leer la conferencia de 1989 de la Fundación Heritage que escribió Stuart Butler: “Assuring Affordable Health Care for All Americans” [La manera de garantizar atención médica asequible para todos los estadounidenses” (vaya, ¿dónde habré visto un lenguaje similar?). Y la respuesta es que… prácticamente es verdad.

En primer lugar, no se trataba de un simple escrito de una persona de la fundación: Butler llamó a su propuesta “el plan Heritage”, una monografía que lo expone y en realidad lo presenta como la política de la institución, no solo como la opinión del autor.

En segundo lugar, aunque el plan Heritage no era exactamente lo mismo que Obamacare, sí se parecía mucho.

Del mismo modo que la Ley de Cuidado de Salud Asequible, el plan imponía un mandato que requería que todos compraran un nivel aceptable de cobertura.

Igualmente, el plan proponía subsidios para garantizar que toda la gente en verdad pudiera acceder a esta cobertura. Llevamos dos de un banco de tres patas.

Donde el plan difería era en el manejo de las condiciones preexistentes. Butler solicitaba que hubiera un gran fondo de alto riesgo que fuera subsidiado para cubrir a las personas que no pudieran obtener cobertura de las aseguradoras privadas.

Tengo serias dudas respecto de si todo esto hubiera sido factible.

Sin embargo, hay dos particularidades notables. Primero, el plan Heritage habría requerido un gasto gubernamental más alto, no menor; esto es, los desembolsos dentro del presupuesto habrían sido mayores.

Y segundo, el pedazo de la Ley de Cuidado de Salud Asequible que no quería la Fundación Heritage fue la parte que en realidad es más popular entre la gente.

En general, lo que impacta del plan Heritage es que no es mucho más conservador de lo que realmente implementó el presidente Barak Obama: un poco menos de regulación, una cantidad sustancial de gasto adicional.

Si Obamacare es una medida de extrema izquierda, como muchos republicanos argumentan, la Fundación Heritage en la década de 1980 era una institución izquierdista.