Analistas 12/12/2020

Perspectivas económicas y de mercados para 2021

Todos los años en diciembre, los economistas, estrategas y analistas consultan sus bolas de cristal para darnos sus visiones para el siguiente año. Hace un año, los temas principales eran el estímulo monetario, la guerra comercial, las elecciones en EE.UU., el Brexit y tal vez la alta valoración en la renta variable. La mayoría de los estrategas tenían una visión relativamente positiva, aunque con rendimientos esperados inferiores comparado con 2019, que fue un año muy positivo para los inversionistas.

En aquel momento, nadie tenía en el radar una pandemia a nivel global que nos sorprendió a todos y que tuvo un impacto tan fuerte sobre nuestras economías, la política y sobre todo nuestras vidas personales. Hasta la fecha, más de 1,5 millones de personas han fallecido en el mundo por covid-19. El virus ha causado una recesión global profunda debido a las fuertes medidas de los gobiernos, incluyendo cuarentenas, lockdowns y restricciones de movilidad para frenar la rápida propagación de la enfermedad. Millones de personas han perdido sus trabajos e ingresos, sobre todo en los mercados emergentes.

A pesar de esta tragedia global, los retornos de muchas clases de activos superaron los pronósticos de los estrategas de inversión. Inversionistas que mantuvieron la calma y disciplina durante la crisis deberían de tener rendimientos muy satisfactorios en sus portafolios de inversión. Claro, todo es siempre fácil de juzgar y analizar en la retrospectiva. Pero durante los peores momentos de la crisis con fuertes caídas en las bolsas, fue un verdadero desafío psicológico para los asesores financieros y los inversionistas.

Habíamos pasado por diferentes crisis y recesiones, pero la crisis de covid-19 realmente carecía de precedentes. No había ningún manual que nos guiara durante la crisis. En todo caso, es otra evidencia de porque es tan importante mantenerse firme en su perfil de inversión y maximizar el nivel de diversificación en los portafolios.

Es probable que la tendencia positiva en las bolsas de valores continúe. Los factores más importantes que han impulsado los mercados deberían de seguir apoyando. En primera instancia, deberíamos de ver más estímulo fiscal y monetario para combatir los daños económicos del virus. Es demasiado pronto para preocuparse del alto nivel de deuda y tendencias inflacionarias causadas por la impresión masiva de dinero. Por lo tanto, es probable que las tasas se mantengan bajas, los bancos centrales compren más bonos y no se tenga austeridad fiscal.

En segundo lugar, es realmente impresionante la velocidad en la cual se han desarrollado vacunas y tratamientos médicos para combatir el virus. Parece que en 2021 vamos a ver un esfuerzo de vacunación sin precedentes.

Expertos prevén una posible vacunación de 25% de la población a nivel global con vacunas que se han desarrollado en solo un año, mientras que históricamente ha tomado de cinco a 10 años para desarrollar y aprobar nuevas vacunas. Este impresionante esfuerzo probablemente ayudará a controlar el virus en la segunda mitad de 2021, aunque es difícil comprender los riesgos a largo plazo.

En conclusión, el panorama para 2021 es mucho más claro y muestra diferentes indicios de ser más el alba que un ocaso. Es muy probable que la recuperación económica continúe y el ciclo temprano caracterizado por el retorno de la confianza juegue a favor de los activos de riesgo, en especial de la renta variable en aquellas geografías más sensibles al ciclo económico, las cuales podrían presentar aún mejores rendimientos como es el caso de los mercados emergentes y Europa.

En el caso de los mercados emergentes, existe una preferencia por Asia donde los países han mostrado un mejor manejo de la pandemia y una sólida recuperación, como el caso de China, la cual será la única gran economía del mundo en presentar crecimiento económico durante 2020. Más importante aún, la crisis fue un fuerte catalizador para una aceleración de algunas megatendencias, como la transformación digital, robótica, sostenibilidad y energía alternativa. Es por ello que, explorar nuevos segmentos de inversión y favorecer una estrategia barbell, la cual se compone de una mezcla entre inversiones de crecimiento y de valor, hace sentido.

Finalmente, el desafío de encontrar rendimientos aceptables para inversionistas conservadores se ha complicado aún más en 2020. Aproximadamente 85% del mercado global de renta fija, que vale cerca de US$60 billones, está rindiendo menos de 2%. El rendimiento del tesoro americano a 10 años se ha recuperado un poco desde los niveles más bajos durante la crisis, pero sigue por debajo de 1%, ofreciendo poco rendimiento y poca protección para inversionistas.

Por lo tanto, el panorama para la renta fija no es el más favorable, aún más cuando se podrían observar leves presiones inflacionarias en la primera mitad del próximo año, sin duda alguna, las fuertes valorizaciones de la renta fija en 2020 son parte del pasado. Los inversionistas deberían de continuar explorando otros activos de diversificación y protección (como el oro) y buscar rendimientos más interesantes en mercados privados, sobre todo la deuda privada que no ha sido inflada por la política monetaria tan agresiva.

Obviamente, hay una cantidad de riesgos relacionados a la pandemia, el proceso y la eficacia de vacunación, tensiones sociales, tensiones entre EE.UU. y China, etc. Además, como descrito arriba y experimentado este año, siempre habrá incertidumbres nuevas que en este momento aún no conocemos. Por lo tanto, es muy importante seguir con la misma disciplina y diversificación en los portafolios, respetando el perfil de riesgo de cada inversionista y no invertir ciegamente todo el patrimonio en activos de riesgo, teniendo claro que los inversionistas no pueden dirigir el viento, pero si es posible ajustar el velero para navegar frente a tiempos mejores.

Con colaboración de Diego Fernando Agudelo López