.
Analistas 07/06/2025

Humanizar el aprendizaje: pedagogía más tecnología

P. Harold Castilla Devoz
Rector General de Uniminuto
HAROLD-CASTILLA-DEVOZ
La República Más

En una investigación reciente sobre el sentido del aprendizaje en entornos digitales, a un grupo de estudiantes universitarios se les preguntó qué entendían por “humanizar el aprendizaje”. Uno de ellos respondió: “Cuando el profesor me llama por mi nombre, me mira, me escucha. Cuando siento que me ve como persona y no como un número”. Esa frase, tan sencilla como profunda, encierra una verdad pedagógica que a veces olvidamos: la educación, para ser auténtica, debe ser profundamente humana. Vivimos tiempos marcados por la aceleración, la automatización y la hiperconectividad. Las plataformas, los algoritmos y la inteligencia artificial comienzan a ocupar espacios que antes eran exclusivamente humanos. La educación no escapa a esta lógica. Hoy enseñamos y aprendemos en ambientes mediados por pantallas, fragmentados en tareas, rúbricas y resultados. Entonces, emerge una pregunta ineludible: ¿quién cuida la dimensión humana del proceso educativo?

Humanizar el aprendizaje no es una consigna retórica ni una postura nostálgica. Es una urgencia ética, pedagógica y social. Significa reconocer que los estudiantes no son solo receptores de información, ni usuarios de servicios educativos, ni cifras en las estadísticas institucionales. Son personas con trayectorias, emociones, preguntas, contextos. Y lo mismo vale para los docentes: no son solo gestores de contenidos, sino acompañantes, mediadores, testigos. La pedagogía del cuidado, propuesta por autores como Nel Noddings y Gabriel Marcel, nos recuerda que educar es un acto de hospitalidad: acoger al otro en su diferencia, generar vínculos de confianza, sostener procesos incluso cuando no hay resultados inmediatos. Cuidar no es condescender ni controlar; es reconocer la dignidad del otro como sujeto del aprendizaje. En palabras de Paulo Freire, se trata de “enseñar con amor”, no como emoción individual, sino como opción pedagógica comprometida. En los entornos virtuales, este desafío se multiplica. La enseñanza remota corre el riesgo de reducirse a un check-list de actividades, a una eficiencia sin afecto. Muchos estudiantes, especialmente en sectores populares, enfrentan la soledad, la inestabilidad tecnológica, la desconexión emocional. Humanizar aquí significa poner el rostro en la pantalla, la escucha en el chat, la palabra que acompaña en medio de la incertidumbre. No se trata solo de tecnología, sino de pedagogía.

Pero este esfuerzo no puede recaer solo en la buena voluntad de los profesores. Las instituciones educativas deben crear condiciones estructurales para humanizar el aprendizaje: fomentar modelos de evaluación formativa, reconocer emocionalmente el esfuerzo de estudiantes y docentes, generar espacios de escucha y sentido. Las políticas públicas también deben moverse en esta dirección: entender que la calidad educativa no se mide solo en pruebas, sino en experiencias transformadoras que dignifican la vida. Humanizar el aprendizaje implica, además, redefinir el éxito educativo. No se trata únicamente de obtener títulos o aprobar exámenes. Se trata de formar personas capaces de pensar críticamente, de convivir, de comprometerse con el bien común. En palabras de Martha Nussbaum, se trata de educar para la humanidad, no solo para la productividad. Y eso requiere tiempo, presencia, vínculos.

Humanizar el aprendizaje es, entonces, resistir la tentación de convertir la educación en un proceso técnico, despersonalizado o meramente instrumental. Es recordar y practicar que enseñar y aprender son actos profundamente humanos, que solo florecen en el encuentro, en el cuidado y en la esperanza compartida.

Conozca los beneficios exclusivos para
nuestros suscriptores

ACCEDA YA SUSCRÍBASE YA

MÁS DE ANALISTAS

ÚLTIMO ANÁLISIS 23/05/2026

La educación superior colombiana frente al espejo del mundo

Hay un punto que el empresariado y la academia deberían leer juntos: la pertinencia. De poco sirve graduar más profesionales si sus credenciales no conversan con un mercado laboral que cambia a otra velocidad

ÚLTIMO ANÁLISIS 25/05/2026

La fuerza de Iberoamérica existe

Esa es la convicción que nos reúne en Ciudad de México en el IX Congreso Iberoamericano del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (Ceapi), bajo un lema que no es casual: La fuerza de Iberoamérica

ÚLTIMO ANÁLISIS 23/05/2026

Venezuela y su justicia

Las recientes decisiones judiciales que han frenado decretos, reformas y actuaciones del Gobierno han provocado una confrontación permanente contra la Rama Judicial