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Analistas 21/11/2022

Si quieres influir, escucha y aporta

Núria Vilanova
Presidente de ATREVIA

Las pirámides de poder y las dinámicas del debate público han cambiado. Ya no es suficiente con trasladar los argumentos prioritariamente a decisores políticos. La opinión pública gana cada vez más peso en las decisiones de los gobiernos y el clima de opinión pública influye enormemente en la regulación. Una opinión pública que se construye y evoluciona mucho más rápido que hace pocos años. De ahí que toda política de asuntos públicos y relaciones institucionales deba incorporar esa creciente y positiva capacidad de influencia de la sociedad.

Debemos adaptarnos a los nuevos valores. Hoy, influir es aportar y ayudar. Y la única forma de intentar influir es la escucha y la cocreación, para que lo que propongamos a la sociedad responda a los valores y prioridades del momento, ayude al conjunto de la población, contribuya a la resolución de inquietudes y problemas y, además, sea bueno para nuestra empresa. Alineando así el legítimo interés empresarial con el interés social.

Debemos ser parte de la conversación en los asuntos de nuestro interés, de forma continua, y sin perder de vista la opinión y el interés públicos. Y es necesario estar presentes en todos los canales. Y no basta con generar noticias: hay que dinamizar el debate a través de estudios, publicaciones expertas, observatorios que permitan ser parte activa de la conversación y tener una presencia continuada lanzando al debate público datos y argumentos relevantes. Aportando valor.

Nuestra capacidad de influencia está directamente vinculada a nuestra capacidad de escucha en tiempo real, y esto es clave. Así podremos conectar con el momentum y los intereses de la opinión pública. Y debemos ser activos. Es fundamental identificar en cada momento las inquietudes de los ciudadanos y consensuar con la sociedad la respuesta.

Porque hay que ir de la mano con la sociedad. No se influye hablando solo con el decisor. Se influye combinando macro y micro influencia; trabajando junto a grupos de interés, comunidades, sociedad. Tenemos que dar a conocer nuestros argumentos (la problemática y nuestra propuesta para resolverla) a través de líderes y de entornos abiertos a la participación de aquellos sectores sociales vinculados a la cuestión.

inDebemos fomentar la cocreación. Si algo nos han enseñado, sobre todo estos últimos años, es que ir por libre conduce al fracaso. Necesitamos apoyar y apoyarnos; ganar aliados y aunar fuerzas para lograr hacer realidad las transformaciones, que hoy debemos enfocar como metas compartidas. Será fundamental generar un tejido social que respalde nuestras aspiraciones, y esto solo podemos conseguirlo cediendo la palabra, atendiendo opiniones y consejos y valorando qué se espera de nosotros para tomar decisiones que estén a la altura. Así conseguiremos que se involucren en nuestro proyecto y se identifiquen con él, construir planteamientos comunes.

Es tiempo de replantearnos cómo intentamos influir desde nuestras organizaciones. Hoy todo es más complejo, pero también ofrece más oportunidades de hacerlo a través de diferentes actores. Es un hecho que la sociedad está liderando el cambio y frecuentemente va por delante de empresas e instituciones, y que las dinámicas de la influencia cada vez son más retadoras. Eso sí, el mejor camino para influir con éxito será escuchar, ayudar y aportar soluciones para nuestros grupos de interés, la sociedad y nuestra organización. En resumen, desarrollar el proyecto empresarial desde el doble rol de las organizaciones: actor económico y actor social, con actitud decidida por trabajar en ser parte de la solución.

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