Analistas 21/04/2020

Brecha mercados vs. fundamentales

Las últimas dos semanas han sido de álgida discusión sobre la brecha evidenciada entre la relativa calma financiera reciente vs. el deterioro de los fundamentales, dado la recesión global desatada por el Coronavirus.
En el frente financiero, están primando elementos comportamentales de behavioral finance, habiéndose observado dos ciclos-Narrativas en los últimos dos meses: i) el pánico inicial de febrero-marzo, propinando pérdidas del 35% en el S&P500, aunque partiendo de elevadas valoraciones; y ii) la rápida recuperación de buena parte de esas pérdidas durante el mes de abril (+25%), dados los expedientes de estímulos fiscales y monetarios históricos. En este último caso, la Bazooka del Fed ha inyectado liquidez en órdenes de magnitud unas 4 veces superior frente a lo observado en la crisis de Lehman (y en una fracción del tiempo), extendiéndose a “garantizar” los mercados de bonos-corporativos basura. Esto último ha logrado algo de relajamiento en las condiciones financieras en mercados emergentes, con marginal alivio en las presiones cambiarias.

Infortunadamente, creo que la próxima Narrativa que estará afectando los mercados será la complejidad de la gestión de las estrategias de salida de las cuarentenas a nivel global (planeándose con precaución en el grueso de economías). Hay una probabilidad no despreciable de moverse hacia escenarios estresados con contracciones superiores al 3% en la economía global, según el propio FMI (ver Gopinath, abril 19-2020).

En otras ocasiones hemos comentado los factores transversales de dichas estrategias: i) claridad en los mensajes del gobierno sobre la imposibilidad de volver a la “normalidad”, probablemente antes de un año (en ausencia de vacuna o terapéuticos efectivos, deberá seguir operando algún grado de distanciamiento social y, por consiguiente, persistirán las afectaciones económicas); y ii) se requieren estrategias complementarias en frentes clave de testeo masivo y de rastreo de contactos-vía APPs. No puede olvidarse que el buen aprovechamiento del tiempo ganado en las cuarentenas depende de procedimientos de manejo-aislamiento de nuevos contagios, ver The Economist, abril 18-2020.

Persistirán desafíos económicos tanto por el lado de la oferta (dada la necesaria aplicación de protocolos y aperturas escalonadas por población-vulnerabilidad y sectores económicos) como por el lado de la demanda (consumidores con resaca de menor gasto por temor de contagio y pérdida de ingreso-desempleo). Ello con potenciales agravantes de segundas olas de contagio y expedientes “acordeón” (aflojar-reapretar) en cuarentenas.

Pronosticar la senda de los mercados en el corto plazo es fútil en esta coyuntura de Virus, pero sería algo “raro” que las pérdidas de los mercados se limitaran a “solo un 10%” en la mayor contracción económica desde la gran depresión (ver Summers, abril 18-2020). En una próxima ocasión me referiré al caso del Colcap de Colombia, habiendo sufrido mayores desvalorizaciones (-30% año corrido, aunque recuperándose un 15% vs. los mínimos de marzo), dado el agravante del colapso en los precios del petróleo. Soy optimista de la resiliencia de los mercados y la recuperación-económica en el mediano plazo (dada la responsable repuesta que han emprendido el Mhcp y el Banrep), pero luce probable otra tanda de volatilidad financiera en el corto plazo.