Cunado Jack Trout publicó el libro ‘El poder de lo simple’ (McGraw Hill, 1999), fueron muchos los comentarios sobre la necesidad de aplicar lo que allí se decía, y desde entonces, paradójicamente, se ha podido apreciar cómo lo complejo sigue siendo cada vez no solamente más común sino, como consecuencia de ello, lo más dañino y antimercadológico.