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Tribuna Parlamentaria 17/11/2022

Leyes a puerta cerrada

No les bastó con el “pupitrazo” de la tributaria, ahora, de espaldas a la gente y sin participación de la oposición, se reunieron a conciliar esta reforma que pone en riesgo la economía de los colombianos.
Si bien más del 60% de los proyectos en el Congreso pasan por comisiones de conciliación, esta historia que se repite casi a diario, tiene graves consecuencias.

Las comisiones de conciliación se forman cuando los textos aprobados en las dos cámaras difieren y es necesario escoger un texto definitivo. No obstante, no existen criterios de conciliación ni actas de estas reuniones. Son un misterio.

La reforma tributaria NO fue la excepción, y marca un precedente peligroso. Conformaron una comisión de cuatro congresistas, todos a favor de la tributaria y de partidos de Gobierno. No hubo la pluralidad que exige la Ley y mucho menos presencia de la oposición.

Solicité que nos incluyeran como ponentes de la oposición, para que pudiéramos garantizar la transparencia del procedimiento. Como era previsible, no lo aceptaron. La conciliación de la tributaria se hizo a puerta cerrada, en los corrillos de la Casa de Nariño y el ministerio de Hacienda. Incluso, una de las protagonistas fue la representante Katherine Miranda, que sin ser parte de la comisión se inmiscuyó para revivir un artículo negado en el Senado.
Ahora que conocemos el texto de la conciliación, es evidente que no hay trazabilidad sobre varios artículos; un vicio más en el trámite de la Reforma Tributaria.

Así las cosas, seguirán las demandas en la Corte Constitucional, la incertidumbre jurídica y el abuso por parte de las mesas directivas del proceso legislativo, en donde sólo tienen garantías unos pocos.

El Gobierno actual ha aprovechado esta instancia para legislar saltándose al Congreso. Por ejemplo, mantuvo en la Ley de la “Paz total”, el artículo que pretendía debilitar las fuerzas militares y acabar con el servicio militar que fue negado en el Senado y aprobado en la Cámara. Fue improcedente mantenerlo, pues va en contra de la voluntad de una de las cámaras.

La “caja negra” del Congreso o el “Triángulo de las Bermudas”, así llamó a las conciliaciones - hace más de una década -, el hoy senador Humberto de la Calle. Desde hace años, Congreso Visible ha cuestionado este procedimiento con el que hemos visto durante años cómo meten micos a las leyes, reviven artículos negados o incluso, cambian el texto del articulado. Es fácil: publican los proyectos casi al mismo tiempo que se votan, se usan los llamados de urgencia de forma indiscriminada y se aceleran procedimientos que deberían ser cuidadosos para garantizar la transparencia del debate.

Es evidente que en este Gobierno tampoco habrá cambios en este sentido. Siguen haciendo lo mismo que durante años criticaron. No respetan el Estatuto de la oposición, quitan la palabra a quienes disienten y no agendan los debates de control político. La oposición debe tener garantías y la ciudadanía exige transparencia. Finalmente, las comisiones de conciliación deben respetar la proporcionalidad y existencia de bancadas independientes y de oposición, por eso voy a presentar un proyecto de ley para que se reglamente la conciliación y deje de ser un hoyo negro.

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