La libertad no es gratis; requiere la valentía de asumir responsabilidades y soltar la mano del papá Estado. Preferimos la incertidumbre creadora de la libertad a la “seguridad” estéril de la jaula de los subsidios
Mediante el diseño de estímulos constantes, estas plataformas saturan nuestro sistema de recompensa, alterando el umbral de satisfacción para asegurar una dependencia perpetua