Analistas

Oportunidad Olímpica

Los Juegos Olímpicos siempre han sido el evento deportivo que une al mundo por excelencia en torno a la disciplina, la elegancia y los deportes. Grandes firmas como Adidas y Nike deben en gran medida su éxito, a su asociación con atletas de alto desempeño durante esos eventos de categoría mundial.  

Para nadie es un secreto que más allá de las marcas de deportes, los Olímpicos son un negocio billonario en particular para la ciudad anfitriona y los sectores de turismo, viajes, alojamiento, logística y marcas locales asociadas a la misma. Sin embargo, el alcance de los mismos va más allá de las industrias y geografías evidentes, permean el cotidiano del ciudadano común hasta en los lugares más remotos.  

Y por supuesto, las marcas de lujo están presentes, aprovechan el marco de los juegos olímpicos para emitir mensajes que contribuyan a su imaginario.  Como siempre emplean tácticas sutiles, originales e indirectas de manera que el mensaje se sienta auténtico. 

Río 2016 no es la excepción, la presencia de marcas no patrocinadoras oficial de los juegos se ha hecho sentir.  En el podio encontramos: 

• Dominio tecnológico: como es el caso de Omega.  El ser “Cronómetro oficial” le da legitimidad técnica y en simultánea lanzó una colección de relojes. 

• Despliegue de excelencia: asociarse con marcas para hacer la ropa deportiva como Stella McCartney con Adidas para el Reino Unido, o Hermès como proveedor oficial de sillas para el equipo equestre de Brasil.  El hacer productos cuya calidad y diseño son críticos para el desempeño de los atletas genera confianza en los consumidores potenciales de las marcas.

• Orgullo patrio: al diseñar los trajes de ceremonia de equipo nacional como en el caso de Ralph Lauren para Estados Unidos, Lacoste para Francia o Dsquared2 para Canadá, las marcas esperan reafirmar sus raíces y consolidarse como símbolos de su país.

• Modo de vida: Armani lanzó su camisa EA7 que usará el equipo nacional italiano en ceremonias y fuera de competencia pero está disponible en varias versiones para la venta. La marca está comunicando que su estilo, es el estilo de vida de estos atletas en sus momentos de ocio y celebración con la esperanza que los clientes aspiracionales hagan asociaciones positivas.

• Ser tendencia y gran apuesta: al hacer los atuendos de ceremonia para la delegación de Cuba, Christian Louboutin muestra que está alineado con las tendencias mundiales de la moda y que apoya países en proceso de transformación.  

• Ser pioneros con doble medalla como: Louis Vuitton quien hizo en el mes de mayo su desfile de la colección Cruise 2017 dentro de la villa olímpica de Río de Janeiro en el MAC (Museo de Arte Contemporáneo Niterói).  

• Humanizar los ídolos: revistas de moda han optado por abordar el tema con diferentes narrativas dándole protagonismo a los atletas como héroes de superación, íconos de moda o compartir su historia de vida como ejemplo de dedicación y talento. En particular Vogue en sus ediciones Británica, Brasil, Australia y Teen, y por su parte Elle en sus ediciones de China, Italia, USA y Suecia publicaron artículos conmovedores con el ánimo de generar vínculos con los lectores. 

Con más de un millón de visitantes esperados en Río para los olímpicos y billones de telespectadores y en línea a nivel mundial, es claro que los Olímpicos son una oportunidad de oro para comunicar con audiencias, construir marca y abrir oportunidades. A modo local, hemos visto el cubrimiento y el apoyo a nuestra selección entre las grandes marcas.   Pero he extrañado estrategias indirectas jugando con este imaginario.  ¿Será que nuestros empresarios van a dejar pasar esta oportunidad o vendrán sorpresas en los siguientes días? 

Señores las medallas locales están por venir, hay que confiar no solo en nuestra delegación, sino en las posibilidades de nuestro mercado.  Entre tanto felicitaciones a Óscar Figueroa por la primera medalla de oro de Colombia en Río 2016, que sigan muchas más.