Además de ser una infamia, es inaceptable que un gobernante califique de genocida a una codirectora de la Junta Directiva del Banco por negarse a suscribir sus disparates
¿Habrá alguna duda de que las organizaciones criminales se tomaron las fronteras, gran parte del territorio y hoy están infiltradas en todo el espectro burocrático Estatal?