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Analistas 04/06/2021

Los bloqueos devoraron el paro

Manfred Grautoff
Consultor de seguridad nacional

Erica Chenoweth ha enfocado su investigación académica en los movimientos políticos, que han logrado cambios significativos en varios países alrededor del planeta. Su trabajo científico muestra dos puntos significativos para que una movilización social logre sus objetivos. El primero, es lo que algunos medios de comunicación han denominado, la regla de 3,5%. Esto significa que ese porcentaje de población debe participar de forma sostenida en las manifestaciones para obtener los cambios esperados. El segundo aspecto es que las protestas deben ser pacíficas y evitar cualquier acción de facto. De no cumplirse estos dos principios de forma simultánea, no se alcanzarán los objetivos de la acción colectiva.

Varios ejemplos siguen esta línea argumental. Por ejemplo, la revolución naranja dada en Ucrania en 2004 reclamando elecciones justas; igualmente en Serbia, durante el año 2000, se pedía que Milosevic dejara el poder; en Filipinas, en el año 1986, el reclamo de la sociedad era pasar de la dictadura a la democracia. En estos casos, las protestas cumplieron su cometido, bajo la premisa de tácticas no violentas, y una amplia participación popular.
Mientras tanto, en Francia se dio la manifestación más icónica de la era moderna, el mayo de 1968. De allí se catapultarían a la fama mundial, filósofos como Jürgen Habermas, Theodor Adorno, Max Horkheimer, Albert Camus, entre otras estrellas rutilantes de la academia. Sin embargo, en el proceso electoral que se daría un mes después, los partidos anarquistas, comunistas y la izquierda, además de ser derrotados, perdieron buena parte de las curules. Esto, porque los motines en esa fecha tuvieron un alto contenido violento, que obligó a la Gendarmería Nacional de Francia a emplearse a fondo, lo cual trajo más violencia durante las manifestaciones.

Por su parte, en Colombia, durante mayo de 2021, el paro no cumplió la regla de 3,5%; es decir, mantener de forma sostenida entre 875.000 a 1.750.000 ciudadanos. Ningún cálculo realizado alcanza este rango. Asimismo, la violencia fue la protagonista de las manifestaciones. Tácticas como los bloqueos, saqueos al comercio, ataques a la infraestructura urbana, al transporte público, son la expresión mediática de este movimiento social. Lo que implica que, si se extrapolan los resultados de la investigación de Erica Chenoweth al caso del paro colombiano, la probabilidad que los manifestantes obtengan cambios significativos, es limitada.

La encuesta de Guarumo concluye, que solo 11% de los encuestados saldrían a apoyar una nueva movilización, mientras que 56%, no está de acuerdo con que esta continúe. Igualmente, la encuesta del Centro Nacional de Consultoría indica que 79% de las personas no están a favor de los bloqueos, y 45% considera que la situación del país va a estar peor después de que haya terminado esta protesta. Es decir, las encuestas son poco benignas con las consecuencias de lo sucedido en el último mes. Lo que podría esperarse, en las próximas mediciones, es que aumente la desaprobación contra el paro nacional, una vez la situación haya recobrado su curso habitual. Al final, los bloqueos terminaron ratificando esa frase atribuida a Robespierre: “La revolución es como Saturno, devora a sus propios hijos”.