Las 169 metas de los Objetivos de sostenibilidad, ODS, aprobados por la ONU, para la agenda al 2030, están en entredicho. Aún antes de la pandemia ya se afirmaba que no se iban a poder lograr, ahora, con covid-19, la situación es compleja. Hay complicaciones, pero también oportunidades, si logramos enfocar la reactivación por buena senda, podremos mitigar los daños.

El Gobierno Colombiano ha estado muy alineado con los ODS desde su concepción en la ONU y, luego de aprobados, produjo el Conpes 3918 que los implementó para el país. Después, tanto en el segundo mandato de Santos, como ahora con Duque, el Plan Nacional de Desarrollo ha tenido consistencia con los ODS. En efecto, 98,2% de las metas del Plan de Desarrollo están asociados a una o más metas de los ODS. Planeación Nacional en el interés de convocar a los actores territoriales diseñó el kit de planeación territorial, ya en varios municipios, que han utilizado dicha metodología para sus planes, con la llegada de los nuevos gobernantes. Y con el fin de atraer al sector privado, otra de las hélices para el desarrollo, ha diseñado una herramienta SGD Corporate Tracker: “Iniciativa para la promoción de la medición y el análisis de la contribución del sector privado a los 17 ODS, en Colombia, a partir de indicadores basados en estándares GRI”. Y esto sí que es importante, porque el sector privado tiene un papel fundamental para que logremos como país lograr las metas trazadas.

Pero la realidad es que la pandemia está azotando fuertemente el desempeño frente a los ODS a nivel mundial. Obviamente el de salud, ODS 3, medido por las muertes lo ha afectado, pero también ha tenido un fortalecimiento de la estructura hospitalaria, que seguramente pasada la pandemia, será muy útil para el resto de enfermedades. Uno de los más golpeados ha sido el ODS 4 de Educación de calidad, cuando 500 millones de niños no han podido conectarse para las clases. El ODS 5 de igualdad de género que ha sido apaleado por el aumento de la violencia doméstica contra mujeres del orden de 30%; en Colombia los índices de desempleo, han goleado más a las mujeres. El ODS 1, que es el fin de la pobreza, ha tenido un deterioro dramático, al tener más 71 millones en extrema pobreza, para el caso colombiano se prevé que podrá aumentar la pobreza en casi 20 puntos, llegando a un poco más de 40%, lo que será dramático.

Igualmente, el ODS 2, que busca el hambre cero, tendrá que esperar, porque por lo menos 132 millones de personas sufrirán hambre por el covid-19. El ODS 8, de trabajo decente y crecimiento económico, está afectado, pues el estimativo es que la economía mundial caiga en 4.5% en el producto interno bruto per cápita. El ODS 10 de reducción de las desigualdades también tendrá que esperar, porque a los que más duro les ha pegado el covid-19 son precisamente las poblaciones más vulnerables.

En Colombia 90 de los 161 indicadores que se manejan en los tableros de control de los ODS serán afectados negativamente por la pandemia. Lo que quiere decir que en 56% de ellos tendremos retrocesos.

Pero a su turno, hay oportunidades muy interesantes, para hacer de la reactivación económica un momento muy propicio para adelantar en el camino de las metas al 2030. Lo primero ha sido el énfasis del Crecimiento Verde, que ahora el gobierno Duque llama Crecimiento Limpio. El papel del sector privado será la punta de lanza para retomar la senda del desarrollo, en especial en la generación de empleo, por el emprendimiento e intraemprendimiento; en crecimiento limpio con la transición energética; en paz los PDTs ya han sido identificados como palancas dinamizadoras de la reconciliación, del crecimiento y de la reducción de la pobreza; en protección de la población pobre, a través del programa de ingreso solidario.

Hay oportunidades, pero para aprovecharlas, hay que focalizar y articular esfuerzos. Por lo pronto, los ODS, ¡están en la enfermería!