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La mamá de Nahid no fue al lanzamiento de su libro. Lo que imaginó es que probablemente no quería que nadie supiera de qué hablaba aquel libro. De hecho, en su casa nunca habían hablado demasiado de los sentimientos. No era una conversación habitual y cada quien aprendía a vivir con sus propios sufrimientos.
Su familia había llegado al Reino Unido en los años 60 en búsqueda de una buena nueva vida. Clase medía trabajadora que construyó su hogar sobre cimientos y columnas de estrés. A miles de kilómetros estaba su red familiar mas cercana, quedándose sin el apoyo y la sombra de su árbol familiar. Nahid creció mirando aquello. También lo aprendió.
Hablar de lo que sentía podía hacer que pareciera débil y para evitarlo se escudó en lo que mejor había aprendido. Trabajar y trabajar. De hecho, trabajó mucho. Le fue bien. Recibió todo aquello que le brindaba el sudor de su frente y levantó una vida respetable y admirada alrededor de esa capacidad de parecer incansable… y el problema apareció.
Descansar puede parecer una amenaza cuando bajar el ritmo genera esa tortura de sospechar qué algo pueda perderse o salir mal por no estar manos a la obra 24/7. Pero la de Nahid era otra. No pudo dejar de sentir que todo lo que hacía, lo hacía por escapar y que por evadirse de su casa llevaba años corriendo. Ya tenía sus estudios, su trabajo, sus estudios de yoga. Una vida funcional. Incluso también una imagen de alguien alegre por hacer muchas cosas.

Experta en autocuidado, yoga, técnicas para manejo del estrés, conferencista sobre bienestar y —luego lo descubriría— en vivir de una manera que lo contradecía. En ello se interesó. En lo que ocurre cuando sabes qué hacer pero todavía no sabes cómo llevarlo a tu propia experiencia y por eso aquella madre que no fue al lanzamiento es el principio de su nueva historia.
Detrás de ese gesto hubo una hija que aprendió a trabajar para alejarse de lo que sentía, la mujer del gran esfuerzo y el sacrificio, la profesional que descubrió la desconexión entre saber y hacer, incluso mientras estaba aprendiendo y enseñando. La serenidad puede empezar ahí, cuando dejas de vivir permanentemente huyendo de aquello que ocurre dentro de ti.
Nahid de Belgeonne reunió su experiencia sobre movimiento, respiración, cuerpo, recuperación y regulación en Serenidad, un libro sobre cómo regular el sistema nervioso y relacionarse con el estrés, la ansiedad y el trauma.
El cambio económico es que puede reducir de forma radical el costo, el tiempo y el talento necesarios para tareas que antes requerían especialistas