Quizá el verdadero avance no consista en que haya más mujeres en la mesa, sino en que más personas, independientemente de su género, entren a esa mesa convencidas de que están ahí por mérito, preparación y criterio
El deber ciudadano es salir a votar, con convicción, por listas y candidatos probos que defiendan la separación de poderes, la democracia liberal y la economía de mercado. En nuestras manos está el futuro