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Tribuna universitaria 22/01/2021

Sin derecho a decidir

En estos tiempos de restricción a la libertad, son diversos los planes que se extrañan, desde poder salir a caminar, hacer un viaje o incluso comerse un helado sin pensar en el “pico y cédula”. Ser libre ha costado en la historia guerras, debate y sangre, sin embargo, pensadores como Yuval Noah creen que en el fondo no somos realmente completamente libres.

Las decisiones que a diario tomamos, dicen los deterministas, son producto de diversos procesos químicos en los cuales influyen la educación con la cual crecimos y el material genético que portamos; esta combinación nos lleva inconscientemente a preferir determinados gustos como la pareja, la carrera y la comida, con la sensación de que estamos “escogiendo libremente”.

Cierto o no, las restricciones a la libertad impuestas por un tercero y no por nosotros mismos, generan resistencia. El miedo fue el mejor aliado para los alcaldes y gobernantes para encerrar a sus habitantes; pero el miedo no es eterno; este también se supera y al superarlo comienza la relajación; de ahí los picos de contagios de nuevo en todo el mundo. No hay método eficaz, pero los encierros pierden su efectividad cuando, además de superar el miedo, se sale por necesidad, como el caso colombiano.

Por ello en vez de campañas de encierro bien se puede dedicar a campañas de auto cuidado; el manejo del tapabocas, el lavado frecuente de manos y la fuerza por los espacios abiertos; estos parecen ser lo mejor mientras llega la vacunación masiva.

Cuidados, sin imposiciones; el peligro de estas últimas es que acostumbran al gobernante a la salida fácil, al control, al poder sobre los demás y el gusto por la pérdida de libertades. Según Fenalco, 86% de los empresarios ha reportado pérdidas económicas, la contracción de ventas ha pasado desde -71% a -15% y en ciudades como Cali son de 700.000 millones semanales. Las cifras de enero están por conocerse, después de una leve mejoría que se venía presentando hasta noviembre.

En Bogotá 87% de los independientes son microempresarios; nada más lejos de la realidad que el imaginario en el cual los empresarios son todos ricos, con muchos empleados a los cuales explotan; no, la mayoría es gente del común luchando por sus sueños, quienes quieren cumplir la ley y compiten a diario con la informalidad. Seguirles imponiendo cierres los llevará inevitablemente a la quiebra, de la cual solo una pequeña parte se recupera. Según el último informe del Dane, 9% no ha podido abrir y con los nuevos cierres se espera una nueva pérdida de más de $8 billones sin sumar el aumento de desempleo.

Según los deterministas nunca seremos libres de escoger una pareja pues nuestros impulsos nos llevarán a escoger parejas similares; cierto o no tenemos derecho a velar por nuestro cuidado y no al facilismo de la restricción de la libertad; ésta siempre cuesta más que la enfermedad y una vez perdida es difícil recuperarla ante el poder cada vez más grande del Estado.