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Analistas 31/08/2021

¿Pandémicos o endémicos?

Juan Isaza
Estratega de comunicación

Estamos escuchando científicos en todo el mundo que afirman que posiblemente no alcanzaremos la ansiada inmunidad de rebaño. Hace unos meses, la revista Nature reconocía que aún con altos porcentajes de población inmunizada, el hecho de que con la vacuna no se bloquea el contagio, es muy probable que el virus siga vivo entre nosotros por mucho tiempo, quizás para siempre.

Es por esta razón que hemos comenzado a escuchar el término endémico, que se refiere a una enfermedad o agente infeccioso que está presente de manera constante en una población o área geográfica. Aún no sabemos si tendremos que vacunarnos con nuevas dosis cada cierto tiempo ni tampoco, si en algún momento, tendremos nuevas variantes que hagan más difícil la erradicación definitiva.

Pero más allá de lo que dicen los científicos y los inmunólogos, es cierto que vemos con inquietud como pasan las semanas y los meses, los turnos de vacunación avanzan, los países suben o bajan sus niveles de contagio, pero el virus sigue presente. ¿Será que hemos comenzado a aceptar que tendremos una vida en modo ‘eterna pandemia’? Es posible que sí. Pero lo más importante es entender cómo será nuestra vida en un mundo con el covid-19 endémico.

Lo primero es que se consolidará el cambio profundo que hemos experimentado en las relaciones sociales. Para muchos, el tapabocas es ya una parte normal de su vestuario y aunque otros evitan usarlo siempre que sea posible, es raro encontrar alguien que hoy, estando en un lugar público sin tapabocas no se sienta medio desnudo. Seremos cada vez más aprensivos en los saludos, en los abrazos, en los besos. Seremos más cautos ante situaciones que nos pongan en medio de una multitud. Estos meses de pandemia nos han dejado una sensación de incomodidad cuando un extraño se nos acerca demasiado.

En un mundo de virus endémico seremos mucho más cuidadosos con la salud. Hemos aprendido, muchas veces despidiendo a gente muy cercana, la importancia de tener un cuerpo ejercitado y bien alimentado. Si alguna vez pensamos que comer bien y saludable era una tendencia momentánea, hoy sabemos que será algo que se quedará con nosotros. Quizás no todos se cuiden de manera ejemplar pero sí crecerá la conciencia y se acelerarán los cambios en la legislación que promueven alimentos saludables.

Y creo, finalmente, que después de tantos momentos en los que nos hemos sentido en peligro de contagio o de muerte, seguiremos preocupados por revisar la relación que tenemos con nuestra propia existencia. Según un estudio liderado por Microsoft, 46% de quienes hoy trabajan desde casa están considerando un cambio de empleo o carrera aprovechando las ventajas del trabajo remoto. Vemos cada vez más gente alrededor que decide renunciar para tomarse un tiempo, para emprender o para reenfocar su vida profesional. Y más allá de lo puramente laboral, estamos cuestionando el sentido de la vida. Estamos preocupados por la huella de carbono, por el calentamiento global y por el mundo que vamos a dejar. Si la pandemia nos hizo repensar tantas cosas, el virus endémico se asegurará de que no dejemos de cuestionarnos. Quizás sea la sensación de fragilidad ante un virus que se la ha puesto difícil a la humanidad. Pero que quizás, irónicamente, termine por hacernos más fuertes no sólo como individuos sino también como especie.