MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
Me llega la dolorosa noticia de que acaba de fallecer uno de los recuerdos más gratos e inolvidables de mi vida. Su nombre completo era María Eugenia Gaviria de Ardila, pero ella siempre prefirió que la llamaran Eugenia. Así era su sentido de la sencillez, del afecto, de la ternura. Un ser humano conmovedor y al mismo tiempo fascinante.
Era discreta y sonriente al mismo tiempo. Tenía la verdadera belleza no solo en su rostro sino sembrada, también, en el corazón y en la mente, como las damas auténticas de la antigüedad, que eran fuertes sin dejar de ser cariñosas, educadas y al mismo tiempo amables, afectuosas y serias a la vez.
A ella, a su marido, a sus hijos, tuve ocasión de tratarlos en la cálida intimidad del hogar y por eso mismo, ahora que doña Eugenia ya no está con nosotros, puedo decir que su recuerdo está más vivo que nunca en nuestra memoria, en nuestros corazones y en nuestra gratitud.
Los griegos antiguos consolaban su vejez diciendo que los tiempos pasan y que los sueños cambian. Pero yo creo, en cambio, que cuando uno siente que está vivo en su alma el recuerdo de personas como Eugenia Gaviria, lo que confirma es que en esta vida hay algunos seres humanos cuya presencia nunca se olvida. Se siembran para siempre en nuestra alma.
Parece una paradoja, un contrasentido en sí mismo, pero esas personas a veces nos traen recuerdos que ayudan a vivir. Por eso, en estos días, he evocado a Eugenia Gaviria de Ardila y he llegado a pensar, precisamente, eso mismo que acabo de decir: que hay personas tan gratas que nunca mueren porque seguirán vivas para siempre en nuestra memoria. Y en nuestro corazón.
Esta danza de millones ha cobrado una urgencia casi febril bajo la narrativa de la Casa Blanca. Donald Trump ha sido enfático en su retórica de grandeza, presionando para que el hombre vuelva a pisar la superficie lunar antes de que expire su mandato
Trabajar era cumplir, resistir, aguantar. Había poco espacio para hablar de entusiasmo o salud emocional. Había que responder. Hoy esa idea ya no alcanza
El centro en segunda tiene dos opciones: votarán por la opción más moderada o no votarán. Esa decisión definirá el futuro de Colombia