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Analistas 28/06/2019

El VAR y otras innovaciones

Juan Carlos Zuleta Acevedo
Consultor en Emprendimiento e Innovación

Arrancó la Copa América y una de las novedades que más expectativa ha generado, incluso por encima de lo estrictamente futbolístico, ha sido la implementación del Video Assistant Referee, mejor conocido como VAR. En mi casa no hay día en que no se hable del tema. Esta tecnología ya se venía utilizando desde hace poco en algunas competiciones europeas de la Fifa y también en otros deportes, como en las ligas estadounidenses de básquetbol, béisbol y fútbol americano.

Siempre me pregunté por qué los espectadores sí podíamos ver la repetición de una jugada mientras que el árbitro no tenía acceso a ella. Precisamente, el VAR no es otra cosa que darle al juez esta posibilidad, ya sea para ratificar o anular un gol dudoso, para sancionar o perdonar un penalti, para identificar correctamente a un jugador a la hora de imponer una amonestación o para determinar si una acción amerita tarjeta roja, haciendo que su labor de impartir justicia en el campo de juego sea cada vez -valga la redundancia- más justa.

Sin embargo, toda innovación, la que sea, siempre genera una serie de cambios a los que hay que adaptarse. Una consecuencia de la implementación del VAR como ayuda para aclarar dudas en jugadas relacionadas con los casos anteriores, es que modificó la forma de ver y disfrutar el fútbol. Por ejemplo, hace poco me decía un amigo: “antes, uno gritaba los goles cuando el balón entraba al arco; ahora, toca celebrarlos después de que el árbitro los haya ratificado. Es más, a veces uno celebra más la decisión arbitral que el gol”.

Otra consecuencia del VAR es que ya no se sabe cuánto puede durar un partido. Anteriormente, uno se programaba para ver 90 minutos de fútbol más el intermedio y las adiciones, que por lo general eran cortas. Ahora, como el árbitro puede acudir al VAR las veces que necesite, además de quitarle ritmo al partido, debe reponer al final el tiempo que gastó en revisar cada jugada, haciendo incierta la duración de la transmisión. Todo esto es para que el fútbol sea más justo y transparente, en línea con los valores que viene promoviendo la Fifa desde hace unos años: Respect & Fair Play.

De todas formas, siempre surgen inquietudes: ¿Llegará el momento en que no sean necesarios los árbitros humanos para las competencias deportivas y que todo se haga con tecnología? ¿Será que en algún momento existirá el AR (Automatic Referee)? ¿Se popularizarán las competiciones con robots? De hecho, ya existe la RoboCup Federation, que organiza cada año el mundial de fútbol de robótica, en el que los jugadores son robots que utilizan inteligencia artificial para tomar decisiones en el campo de juego de manera autónoma y en tiempo real.

La cuarta revolución industrial también ha llegado a los deportes y es cuestión de tiempo que cada vez se recurra más a la tecnología en todos los aspectos relacionados con la práctica deportiva, ya sea a nivel profesional o aficionado. Ojalá que dentro de unos años no digamos con nostalgia que todo tiempo pasado fue mejor.