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Tribuna Empresarial 01/10/2018

Fortalecer mercado de capitales, una prioridad

Juan Carlos Mora Uribe
Presidente de Bancolombia
La República Más

Cada día se habla más de la necesidad de tener un mercado de capitales fortalecido y en consecuencia surge la propuesta de conformar una misión público-privada que concrete los cambios necesarios para disponer de un mercado en el que los recursos, entre agentes con excesos temporales o estructurales de recursos, puedan ser transferidos a otros con necesidades de capital.

El Grupo Bancolombia está convencido de que la implementación de estos cambios depende del esfuerzo y compromiso tanto del Gobierno como del sector privado. Hay muchas ideas, pero quiero referirme especialmente a algunas que, en mi opinión, son esenciales.

La primera se basa en que el problema del mercado es esencialmente de oferta y no de demanda, es decir que existe una carencia de instrumentos de inversión más que un problema de acceso o falta de apetito por los mismos. Y esa carencia de instrumentos tiene diversas causas: una de ellas es que, para un emisor que quiera financiarse a través del mercado público, los costos y tiempos para surtir los procesos son de tal dimensión, que optar por otras alternativas resulta sensato en muchos casos.

A lo que se suma que tenemos pocos actores institucionales cuyo apetito privilegia las emisiones mejor calificadas y de mayores montos, las cuales no están al alcance de la mayoría de compañías.

En efecto, como existen pocos actores institucionales, se está exponiendo a inversionistas con bajos montos y pocos conocimientos financieros a instrumentos individuales como las democratizaciones de acciones, cuya volatilidad y comportamiento no siempre los acercan a las metas financieras personales para las que invirtieron.

Esta no ha sido una estrategia correcta, y por eso necesitamos que los pequeños inversionistas puedan tener mayor acceso al mercado de inversiones, pero a través de gestores expertos.

La misión deberá evaluar también a diferentes actores, como los fondos de inversión colectiva administrados por las fiduciarias y los comisionistas de bolsa, que representan un gran potencial para concentrar grandes volúmenes de inversión en instrumentos no tradicionales, de calificaciones crediticias diferentes, de otras geografías y de diferentes estilos de inversión.

Finalmente, hay que pensar en la facilidad tanto para el inversionista, que pretende acceder al mercado y también debe llenar una serie de requisitos múltiples con el agente financiero de su elección, como para el emisor.

Los procesos de vinculación, la conexión entre los dineros de los bancos y los que fluyen hacia los mercados de capitales, además de la posibilidad de acceder a nuevas modalidades de asesoría robótica, deben estar marcados por la facilidad.

En el contexto actual, el uso de nuevas tecnologías debe ser entendido precisamente como un mecanismo para facilitar la vida de los agentes que concurren en el mercado. Tenemos que preguntarnos como país, ¿cómo construimos un mercado más fácil y conveniente para todos?