Analistas

Un candidato que no es ningún chiste

Luis Alfredo Ramos terminó colando su nombre como precandidato presidencial de las fuerzas uribistas para 2014. Podría ser el mayor beneficiado de la decisión de escoger la consulta popular como el mecanismo de selección de un candidato, la cual se llevará a cabo el 9 de marzo del año entrante. Este abogado y político antioqueño ha pasado en su larga carrera pública por cargos como concejal, alcalde, gobernador, ministro y embajador. Los mismos simpatizantes de Uribe, en privado, aceptan que es finalmente un candidato de peso, recordando que eso se mide en política con la capacidad de obtener votos. Ramos, en el papel, “molería” a Pachito Santos y demás precandidatos que a la hora de la verdad parecen apenas unas caricaturas de políticos.
 
Muchos se han preguntado si su bancada parlamentaria en Antioquia lo está apoyando. El senador conservador Gabriel Zapata, parece que ya ha manifestado su cercanía y respaldo a Ramos al igual que la senadora Liliana Rendón, quien se ha dejado ver los últimos días haciendo proselitismo en Antioquia con Uribe. ¿Recuerdan a Rendón, la que defendió y justificó los golpes contra las mujeres por la época del incidente de Hernán Darío “Bolillo” Gómez? 
 
No obstante su amplia trayectoria, Ramos tendrá que aclarar una y otra vez las versiones que lo relacionan con una supuesta reunión en 2004 con grupos paramilitares. Él, ya ha dicho que sí asistió a un encuentro con Iván Roberto Duque, alias ‘Ernesto Báez’, en el marco del proceso de desmovilización, pues el paramilitar había mostrado cierta preocupación por el futuro de los desmovilizados que se sometían a la Ley de Justicia y Paz para la reinserción impulsada por el Gobierno de Uribe. Al parecer hay una investigación avanzada en su contra por el tema, que el precandidato dice desconocer.
 
La historia tampoco miente y Ramos tiene una sombra grande al ser el creador del Movimiento Alas Equipo Colombia. El balance es bastante agrio, pues de Alas hoy hay un senador condenado y dos procesados; un representante a la Cámara procesado, cinco alcaldes en la cárcel y tres concejales investigados. No es gratis el apelativo burlesco con el que se le conoció por un tiempo en los mentideros políticos: “Alias” Equipo Colombia. A medida que la campaña se desarrolle, esta sombra aumentará su proyección y podría volverse un verdadero dolor de cabeza. Hay que abonarle a Ramos que ha logrado anteriormente en situaciones similares, pasar la hoja y al parecer no dejarse afectar por estos sacudones de la política. Un claro ejemplo es el famoso “Libro Blanco” que anunció el actual gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, al inicio de su período y que a la fecha la verdad se quedó en sólo un anuncio. Dicen que en los mandos medios de la actual Gobernación hay varios amigos de Ramos que han desestimado las pruebas de la iniciativa y prácticamente la desinflaron del todo.
 
A la hora de las definiciones, Uribe pareciera que prefiere irse con un candidato que tenga un verdadero caudal electoral y que le garantice decenas de miles de votos. El cálculo político apunta a la posibilidad de unir en una consulta a dos partidos, el Puro Centro Democrático y el Conservador. Estamos hablando entonces de millones de votos y el tema ahí si se vuelve de respeto y cuidado para los reeleccionistas santistas. 
 
Puedo estar equivocado, pero pienso que una gran mayoría de colombianos prefiere para 2014 una contienda política presidencial Santos vs. Ramos (o eventualmente Vargas Lleras vs. Ramos) que una circense y cantinflesca Santos vs. Santos. La democracia colombiana merece un mínimo respecto. El país ya no soporta más chistes. Los últimos dos que tuvimos, Samper y Pastrana, dejaron este país al borde del colapso total. 
 
Ñapa: Importante decisión acaba de tomar esta semana el Consejo de Estado al reversar una prohibición que impedía que los talleres de mecánica ofrecieran el servicio de revisión técnico mecánica y de gases. El máximo tribunal de lo contencioso y administrativo, determinó que los talleres destinados a reparaciones y otros servicios automotores, y tengan cómo demostrarlo, pueden convertirse en centros de diagnóstico y emitir los respectivos certificados. Se acaba con esto la suspicacia de la famosa “rosca” de supuestos políticos que iban a convertirse en el monopolio de las revisiones.