Analistas

Reinvención de la televisión

El desarrollo de Internet ha impactado de una manera significativa a la sociedad, ya que ha sido un disruptivo de cambio cultural y social que ha generado alteraciones económicas y en los consumidores de manera importante. Muchas industrias se han visto afectadas, pues siempre que aparece un salto tecnológico las formas de hacer las cosas cambian. Algunos ejemplos son Uber para el servicio de transporte público y privado y otro es el reciente Airbnb en el mercado del turismo y hotelería. 

Al crecer de una manera exponencial, la red de redes ha permitido que se encuentren oferta y demanda de una manera directa y a veces logran eliminar o sustituir a los intermediarios. Hace pocos días conocí la aplicación de un joven colombiano que busca encontrar personas con necesidades de liquidez y juntarlas con personas o empresas que tienen excedentes de liquidez para financiar a los primeros. Esto remueve los cimientos de todo el sistema bancario si llega a funcionar y ser grande.

En el caso de la industria de le televisión, estamos viviendo en pleno los movimientos económicos y de consumo descritos anteriormente. Internet trajo a YouTube, Facebook, Instagram, Snapchat y otras plataformas de video y fotos donde los usuarios son los protagonistas. Algunas compañías comenzaron a observar el consumo de video creciente y se dieron cuenta de la oportunidad al crear las OTT, por sus siglas en inglés. “Over the top”, o plataforma que difunde contenidos a diferentes dispositivos. 

Las OTT representan una forma diferente de consumir videos, películas y servicios audiovisuales. Netflix es el mejor ejemplo, pero hay otras que han entendido que el futuro de la industria audiovisual está en la red. Solo es cuestión de voltear a mirar a nuestros hijos y rápidamente se entiende que en una década todos ellos consumirán mucho más los contenidos en la red que en los medios tradicionales.

Las compañías de televisión por suscripción y los canales de televisión abierta privada le han planteado a la Autoridad Nacional de Televisión esta realidad. Algunas compañías ya han lanzado sus propias plataformas de contenidos digitales y en el caso de Caracol TV se firmó una alianza reciente con Netflix. La televisión por suscripción está viendo disminuir sus ingresos por usuario dramáticamente y en el caso de la televisión abierta la torta publicitaria ha disminuido, para comenzar a fugarse hacia la red. 

La industria privada contribuye en lo que se conoce como contraprestación entre 6,6% y 8% de sus ingresos, dependiendo de la empresa, a la financiación de las necesidades de la televisión pública. Otros países del mundo gravan el número de televisores del hogar, buscan recursos públicos en el estado, y Colombia junto a otros dos países tienen el modelo de subsidio cruzado en donde lo privado financia a lo público. 

Dentro del presupuesto público de televisión, están cargadas las pensiones de exempleados de Inravisión, la expansión de la red por parte de Rtvc y los contenidos de los ocho canales regionales. Andesco presentó un documento recientemente en un foro en Cartagena donde agrupa las preocupaciones del sector, y la Antv está dispuesta a entrar a revisar los rubros, especialmente lo de Inravisión (que le corresponde al Estado) y si existe la posibilidad de que los gobernadores y el Alcalde de Bogotá reconsideren la estructura de financiación de sus canales regionales. 

Ángela Mora, directora de la Antv, comienza un duro recorrido por las gobernaciones para examinar nuevas fuentes de financiación, ya que los privados migrarán en el mediano y largo plazo a plataformas de internet, donde los cargos son apenas de 2,2% de sus ingresos. 

Si no se remodela la fórmula estaremos en unos años diciendo que no hay plata ni para contenidos públicos ni para privados. Es una dura realidad, pero Internet va a desbancar el reino de los televisores. En el futuro serán objetos de anticuarios, como el fax, el telégrafo y el teléfono fijo.