Analistas

No olvidemos a los discapacitados

A Estefanía Gómez, profesional recién graduada en Psicología y ciega de nacimiento, la vida le ha enseñado a defenderse en una sociedad que históricamente ha dado poca importancia a los ciudadanos en situación de discapacidad. No solo los invidentes, también personas con otros tipos de discapacidad encuentran que la infraestructura de nuestras ciudades no facilita sus recorridos, entre otras cosas, debido a la falta de una señalización clara.

Supuestamente, existen unas guías táctiles en los andenes para los ciegos pero llegan hasta cierto punto y no continúan. La mayoría de invidentes deben recurrir a un perro lazarillo que les permita moverse en las ciudades.  Otros discapacitados en sillas de ruedas requieren de otra persona  que les ayude permanentemente en sus acciones diarias.

Estefanía recuerda de su paso por la Universidad del Rosario (sede 7 de agosto) que tuvo una profesora en silla de ruedas que nunca  pudo dictar clase en un salón que no fuera en el primer piso. No existía la opción de ascensor o rampa para poder subir. La explicación, es que la Universidad es Patrimonio Cultural y esto impide remodelar, o sale muy costosa la adecuación. Pero afuera de la universidad las cosas no son muy distintas. Otro problema del día a día son las alcantarillas, los huecos y los bolardos en las calles. Todos los días en cada recorrido hay dificultades de desplazamiento para estas personas pues los obstáculos se interponen al perro lazarillo.

Estefanía tuvo un accidente hace poco en la Calle 57 con Carrera Novena de Bogotá, porque metió su pie izquierdo en un hueco, cayó en un cúmulo de bolsas de basura y vivió momentos de angustia mientras logró recuperarse. Para ella y las demás personas en situación de discapacidad esto es pan de todos los días.

Por situaciones como las de Estefanía, y de miles de discapacitados, en febrero el presidente Santos sancionó la Ley 1918 o Ley Estatutaria sobre Discapacidad, con la cual se pretende otorgar beneficios como acceso al empleo, educación y protección social a más de 2,6 millones de personas en situación de discapacidad. La iniciativa busca crear espacios físicamente adecuados dentro de las grandes ciudades para mayor inclusión de esta población. La idea es que los alcaldes y gobernadores incorporen en los POT y demás planes de infraestructura, nuevos mecanismos para que haya una inclusión total y obligatoria  (ver texto Ley 1).

Al revisar la situación de una de las ciudades importantes como Cali, encontramos serias deficiencias en este aspecto. Esto quiere decir que la Ley no se ha implementado ni siquiera de forma preliminar. La personería de Cali hizo un estudio detallado sobre esta problemática y encontró un gran nivel de desconocimiento y de negligencia con respecto a este tema. Las principales fallas encontradas están en el Coliseo del Pueblo, el CAM, Piscinas Hernando Botero Obyrne y Velódromo Alcides Nieto Patiño. En estos espacios, según la Personería,  hace falta mantenimiento a rampas de acceso, mapas táctiles de ubicación, losetas táctiles (baldosas guías para invidentes) y señales para discapacitados. Igual sucede con el Teatro Jorge Isaacs, el Teatro al Aire Libre los Cristales, el Centro Cultural de Cali y el Teatro Municipal. La entidad también hizo un llamado al municipio para construir rampas de acceso en los puentes peatonales, especialmente los ubicados en el CAM y las afueras de la Universidad Santiago de Cali. (Ver informe Personería2)

Lo que pasa en Cali es muy similar a lo que ocurre en el resto del país. Una realidad muy dura para esta población. En pleno calor por las inconformidades por la Reforma a la Salud, donde médicos, EPS y pacientes han expuesto sus puntos de vista al ministro Alejandro Gaviria, no podemos  olvidarnos de los discapacitados. Recordemos  que ellos ven cosas que nosotros por diferentes circunstancias no vemos, y  que justamente ahí es donde, como sociedad, debemos actuar, aprender, entender y sobretodo ser muy proactivos.

Ñapa:  Complicada salida de Avianca en la Bolsa de Nueva York esta semana ya que no se logró el objetivo de capitalización y uno de los efectos colaterales fue la caída de dos dígitos en dos sesiones consecutivas en la Bolsa de Valores de Colombia. No veo cómo va a salir de esta “turbulencia” bursátil tan fácilmente.

 

1. http://pdfcast.org/pdf/personeria