Analistas

Muchos aviones

En la reciente temporada de vacaciones presencié en el Aeropuerto Internacional El Dorado algunos casos de familias que llegaban a disfrutar de sus viajes y se encontraban con algo que se volvió normal en la industria y que es molesto para los pasajeros: la sobreventa de tiquetes aéreos. Incluso vi un caso dramático, que parecía sacado de un libro de Kafka: una familia con varios hijos pequeños a la cual la aerolínea le entregó los respectivos pasabordos a todos los hijos  y dejó en lista de espera a la mamá con altas posibilidades de bajarla del vuelo.

La explicación oficial de Avianca al preguntar por la sobreventa fue:

“De acuerdo con la ruta, la fecha y el horario, se tiene proyectado un porcentaje definido de “No Shows” (personas que reservan, compran, confirman y luego no se presentan en el aeropuerto). De este modo, y con el fin de facilitar los viajes a quienes sí requieren desplazarse, las autoridades han establecido los rangos permitidos de reservas para cada vuelo. De lo contrario, el costo por silla no volada afectaría tanto a la Aerolínea como a quienes, haciendo efectivo su vuelo, corren con el costo general que tiene la operación aérea.  En ocasiones se presenta un número de viajeros mayor al proyectado.

 Para atender esta situación, existe una regulación específica”. Para todos los viajeros ¿esas medidas compensatorias son suficientes o son una medida adecuada para subsanar el hecho de perder un vuelo y ver afectados sus planes de viaje? El maltrato al cliente y la negligencia de las personas que atienden al pasajero, es algo que está fuera de la regulación y debería ser revisado.

Según la Aerocivil durante 2012 se han recibido 4.270 quejas, de las cuales 207 son por motivo de sobreventa, y todas se encuentran surtiendo el proceso administrativo correspondiente. La normatividad vigente es la reglamentación aeronáutica colombiana que en su parte tercera habla de las “compensaciones al pasajero” y de la reasignación a los pasajeros. También se establecen sanciones claras para las aerolíneas cuando “la empresa que, durante periodos de alta temporada, incurra en sobreventa de un vuelo superior al 5% de la capacidad de pasajeros disponible, sin adoptar ninguna medida compensatoria”.

Al revisar en detalle los procedimientos de investigaciones y sanciones a las aerolíneas, encontré que la autoridad competente es la Directora de Transporte Aéreo de la Aeronáutica, Adriana Sanclemente.

La funcionaria resulta ser la hermana del anterior director de la entidad, el cuestionado Fernando Sanclemente. La realidad es que en la industria se habla de la presunta pasividad y permisividad con la cual Sanclemente hace las investigaciones, tanto así, que a la fecha no existe sanción contundente a alguna aerolínea por irregularidades.

El Superintendente de Industria y Comercio debería revisar si esta práctica recurrente de sobreventa de pasajes aéreos, se configura en publicidad engañosa, ya que los pasajeros al comprar sus tiquetes en agencias y otros puntos de venta no tienen claro que la sobreventa de sillas es algo regulado, normal y permitido por las autoridades y que puede afectar directamente los planes de viaje de cualquier persona.

El hecho de no informar apropiadamente al pasajero sobre la posibilidad de que el tiquete que adquirió no le permita viajar en la fecha y hora programada, debería ser motivo de reflexión tanto para las aerolíneas como para la Aerocivil y la SIC. ¿No sería bueno que, al igual que en la publicidad de las cajetilla de cigarrillos que explican las consecuencias que puede tener el consumo de tabaco, todos los tiquetes aéreos incluyeran un aviso al cliente en el cual se haga clara la posibilidad de que el pasajero no pueda tomar el vuelo?

Mientras tanto las aerolíneas siguen sobrevendiendo tranquilamente más allá de lo permitido sin ser sancionadas. Muchos aviones.

Ñapa: siguen las protestas en México por el nombramiento del ex general Oscar Naranjo. Incluso hay gente diciendo  que estuvo detrás de la persecución de Lucia Moret. La ONG Asociación de Padres y Familiares Víctimas de Sucumbíos, organiza las marchas y dice que el ex general ha estado vinculado al narcotráfico, al paramilitarismo y desapariciones.