Analistas

Cobran hasta por entrar al banco

Estamos próximos a cumplir ya 15 años desde cuando el Gobierno de Andrés Pastrana y su entonces ministro de hacienda Juan Camilo Restrepo decidieron “clavar” a los colombianos con el cuestionado impuesto del 2 por mil para salvar al sistema financiero de un inminente colapso de final del siglo pasado. El 16 de noviembre de 1998, se expidió el Decreto 2331 donde claramente decía que el impuesto sería temporal hasta 31 de diciembre de 1999. El carácter de temporalidad muy pronto desapareció y mediante la ley 633 de 2000 se creó el Gravamen a  los movimientos financieros como un impuesto permanente y una tarifa del 3 por mil. 
En 2003, (gobierno de Álvaro Uribe Vélez), se sancionó la Ley 863 que determinó nuevas excenciones y aumentó la tarifa al actual 4 por mil.
Raro que ninguno de los dos expresidentes hable jamás de este tema, aunque si lo hacen muy preocupados por la paz en los últimos días.
 
Las siguientes cifras fueron publicadas a 28 de febrero de 2013 por la Superfinanciera, en un cuadro comparativo de Cuentas de Ahorro, que pocas veces leen los usuarios. El valor más alto del mercado a nivel de cuota de manejo lo tiene el Helm Bank con $8,400 mensuales. El Banco Popular cobra $9.966 mensuales por la tarjeta débito sobre la cuenta. Si usted no se ha modernizado, y aún usa talonario, en el Banco AV Villas cada libreta de 20 transacciones vale $85,376. Para cajeros automáticos, un cliente de HSBC paga $3,500 por consulta dentro de la entidad, mientras que un usuario de Corpbanca paga $7,100 por consultas en cajeros de otras entidades. Solamente 5 bancos no cobran por retiros en los cajeros de la misma entidad: Davivienda, Bancolombia, Citibank, Sudameris y BBVA.
 
El resto cobran más de mil pesos por transacción. Todos los bancos cobran por retiros en cajeros de otras entidades, por ejemplo Colpatria $4,050 y AV Villas $4,080 por vez. También es inaudito que todavía alguien cobre por pagos a terceros por Internet, pero asi lo hace Bancoomeva, que recibe $1,059 por cada transacción de este tipo. La teoría económica dice que una sociedad debe ahorrar, pero a qué costos? Con el 4 por mil y estas tarifas la rentabilidad del ahorrador es en su mayoría, negativa. (Ver cuadro comparativo).
 
En el Congreso se está tramitando la ley 172 de 2012 que busca que estudiantes, población de Sisbén y asalariados de menos de $1,200,000 mensuales dejen de pagar los costos bancarios. Fue aprobada en primer debate, pero aún le falta mucho camino para ser sancionada. Los Bancos probablemente suban a los costos del resto de la población para cuando pase la Ley. El representante a la Cámara por Córdoba David Bargui, ha creado una interesante página, www.defensordetubolsillo.com para recibir casos y quejas puntuales de usuarios del sistema. Ojalá se de el verdadero debate político y no solo sea un esporádico intento de Barguil.
 
Es hora de que se recojan las palabras del ministro Cárdenas y se obligue a los bancos a bajar las tasas de los créditos. Nos aburrimos de leer en titulares de prensa cada trimestre que las utilidades del sistema financiero se describen en billones de pesos. Nunca nos devolvieron ni el 2, ni el 3 ni el 4 por mil. Una sociedad necesita el mecanismo del crédito y un sólido sistema financiero para su desarrollo, pero así como vamos la gran clase media cada vez va a estar más apretada en sus finanzas personales. El márgen de intermediación y sus límites, deben ser debates públicos obligatorios pues nos afectan a todos. De nada sirve tener bancos robustos, llenos de utilidades, cuando la gente sigue sufriendo desempleo, hambre y dificultades para sobrevivir. Piensen señores banqueros que seguir empobreciendo a los usuarios con los altos costos financieros agotará el sistema en el largo plazo. Al final no habrá a quien más prestarle. Y de paso, que por favor sea gratis aunque sea ir a la puerta del banco.
 
Ñapa: La discusión de la tasas de usura también tiene un contexto diferente al que se le ha querido dar. La Asobancaria dice que han pedido liberación de ese promedio de referencia, pero los banqueros locales se aterran de pensar que con la liberación, entraría al país por ejemplo el Banco Azteca del Grupo Salinas de México a cobrar más del 50% efectivo anual en microcréditos para gente que hoy no está usando el sistema financiero. Nadie sabe para quien trabaja.