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El primer día hábil del gobierno del presidente Abelardo de la Espriella comenzó inesperadamente con un evento natural que cambió toda la película del plan de acción que estaba planeada inicialmente. Al mediodía del lunes, parecía que el evento de posesión de la ciudad de Cali había ocurrido años atrás. La tragedia llevó al gobierno a estrenarse con su plan regional de una manera dramática, y sin todos los funcionarios nombrados que se necesitaban.
Un cálculo preliminar de Oxford Economics estima un impacto directo equivalente a entre 0,2% y 0,4% del PIB, unos US$990 millones a US$1.980 millones correspondientes a la pérdida de capital físico y actividad económica. Otro cálculo realizado por BTG Pactual expone que el esfuerzo fiscal debe ser por el orden de un 1% del PIB, unos COP$20 billones de pesos. Diversos analistas financieros plantean que a mediano plazo la reconstrucción puede ir más allá y llegar al 2% del PIB. En cualquier caso, los cálculos reales se conocerán en detalle una vez se haga un inventario total de los daños en infraestructura, que se van afinando con el paso de los días. No es tan fácil aterrizar los números cuando se deben tener en cuenta los valores de la destrucción de viviendas, infraestructura y activos productivos.
Si nos remontamos al terremoto del Eje Cafetero del año 1999 el costo económico total llegó a ser un 2,2% del PIB de ese entonces que era muchísimo menor que el actual. En ese entonces el gobierno Pastrana creó el Forec para atender la emergencia y los recursos no se desembolsaron en un solo año. La ejecución se realizó de manera escalonada. Al principio solo 1% del PIB y en tres años el restante. Es razonable esperar un patrón similar ahora, con el grueso de la atención concentrada en el primer año fiscal.
El gobierno logró una votación importante en el Congreso y se pudo retirar el proyecto de presupuesto 2027 que había presentado el saliente ministro de Hacienda Germán Ávila. La cifra que Petro y Ávila tenían en mente era una grosera irresponsabilidad: xx billones con un desfinanciamiento de $30 billones. Claramente la “reforma tributaria” que Ávila radicó tampoco sobrevivirá en el legislativo. Gómez Martínez explicó que además de la tragedia que no estaba en las cuentas, actualmente están desfinanciados la salud, las pensiones y los subsidios de energía y gas en aproximadamente $19,7 billones, teniendo en cuenta que también está desfinanciado el subsidio a los combustibles por $12 billones.
El nuevo ministro tiene apenas unos días para presentar el nuevo Presupuesto General ajustado para la vigencia 2027. Se debe incluir el nuevo Fondo Milagro que, similar al Forec de 1999, será de destinación específica en la reconstrucción. Con todas las donaciones y ayudas internacionales, más los posibles créditos de la banca nacional e internacional igual nos vamos a quedar cortos. Si los cálculos de déficit fiscal eran de entre 6,3% y 7,8% del PIB antes del terremoto el descuadre puede subir fácilmente a entre 8% a 9% del PIB. Este panorama por supuesto afectará el Plan Nacional de Desarrollo que hasta ahora está en proceso de construcción y que deberá incluir todas estas realidades dramáticas. Un cambio de frente en el día inicial que llena de nubes y neblina el camino.
Son condiciones que determinan la capacidad del territorio para competir y aprovechar oportunidades en turismo, agroindustria, logística, actividad portuaria, energía y nuevas cadenas de servicios. Nivelar la cancha significa, precisamente, cerrar esas brechas sin dejar de prepararnos para lo que viene
Me duele mucho todo esto. Tengo vínculos familiares profundos con Pereira, Armenia y Cali. La tragedia hoy se cernió sobre estos territorios. Pereira fue una de las ciudades más afectadas. Son horas de dolor, incertidumbre y solidaridad con las víctimas y sus familias
La permanente descalificación de empresarios y empleadores alimentó una lógica de confrontación entre colombianos