Analistas 14/08/2020

¿Cuánto valen las noticias?

La polémica entre Google y los medios de comunicación tiene varios años. Google es la empresa con mayores ingresos por publicidad en el mundo mientras que en los últimos años, los medios han experimentado una pérdida de ingresos.

Hasta hace unos años el acuerdo era que usted encendiera la TV o la radio, consumiera esos contenidos gratis, pero a cambio aceptaba ver publicidad. Ese acuerdo empezó a romperse con el control remoto y el zapping, luego con la TV por cable, cuando se creó la suscripción de pago para ver películas sin cortes publicitarios y con Internet se volvió la norma, porque hasta hay bloqueadores de banners.

La crisis del coronavirus ha provocado una caída de la inversión publicitaria en todo el mundo. Periódicos, radio, TV, medios digitales están afectados por la baja en los ingresos. Los medios de Europa batallan hace tiempo contra Google y ahora el debate se instaló en Colombia, Argentina y la región.

Los contenidos los producen los medios, Google los indexa, la gente usa el buscador para encontrar las noticias; los medios dicen que sin los contenidos, Google no tendría nada y consideran que la empresa debería pagarles por indexar el contenido que se produce.

Google dice que un medio puede elegir no ser indexado, y que 50% del tráfico que reciben los medios proviene de su buscador. Quien pruebe no estar en Google descubrirá que es casi imposible conseguir audiencia o clientes.

¿Quién tiene la razón?

La discusión es por la plata, el reclamo de los medios es razonable porque producir noticias es caro, una gran inversión de empresas que contratan periodistas, infraestructura, tecnología; por su parte, Google facilita que el contenido se distribuya globalmente, también es una función relevante.

Hace semanas, la compañía dijo que estaba dispuesta a pagarle a medios “por contenido de alta calidad para una nueva experiencia noticiosa” y agregó que ayudaría “a monetizar contenidos a través de una experiencia de narración mejorada”.

Estudios sobre el consumo de información revelan que los menores de 40 años no le dan gran valor a la noticia y les basta Whatsapp o un trino para considerarse informados, sin valorar las fuentes. Los ratings de los informativos de TV son mucho más bajos que los que tenían hace cinco años. Estos hábitos de consumo pueden disgustar a las redacciones periodísticas.

Los periódicos vivieron de los avisos clasificados por unos 50 años, ¿podrían hoy reclamar a Mercado Libre y Facebook que les paguen por haber perdido uno de los principales ingresos?

Los medios necesitan recursos para garantizar buena información, Google puede apoyar el buen periodismo que trabaja para los ciudadanos, pero también es necesario mirar más allá y entender por qué la “relevancia” de las noticias pierde peso entre las audiencias jóvenes; por qué millones de personas prefieren a YouTubers, podcasters o influenciadores como referentes para “enterarse” de lo que les interesa, por qué hace años un joven de 20 miraba un partido de fútbol entero y hoy prefieren recibir un alerta en el móvil y ver el gol de Messi en Instagram dos minutos después de ocurrido, sin la emoción que provoca verlo en vivo.

Debemos aceptar que todo lo que hace tiempo considerábamos valioso, hoy se ha “comoditizado” para ser consumido y desechado rápidamente.