Analistas

El uso de tecnologías hoy: ¡el lado oscuro!

GUARDAR

El beneficio que ha generado la tecnología en nuestras vidas es innegable. Hace poco escuché la historia de una niña, a la cual su papá, para ilustrar como era la vida antes de la tecnología, le contaba cómo era usar una agenda física para buscar un teléfono y cómo se tenía que hablar desde un lugar específico porque todo funcionaba con cable. 
 
El padre contaba que las cartas predominaban en las comunicaciones y que las reuniones presenciales eran vitales para mantener contacto con seres queridos. Una vida sin celulares, Internet o redes sociales. Al escucharlo, la niña se puso a llorar, no podía entender cómo se podía vivir de esa forma, sin saber que este panorama era el de hace apenas 20 años.
 
Hoy, la realidad es totalmente diferente, el mundo depende de la tecnología, y el desarrollo de las comunicaciones. El plano digital ha sobrepasado en gran medida al mundo físico. De acuerdo con RSA Security, en 2012 la información que fue “subida” a la red fue el equivalente a 4.9 cuatrillones de libros, una gran cantidad de información que debe ser aprovechada eficientemente.
 
En ese sentido, la tecnología ha permitido a las organizaciones el aumento de la eficiencia de sus operaciones, logrando también mayor cobertura y rentabilidad para las grandes firmas mundiales.
 
Sin embargo, no todo es ‘color de rosa’. El incremento del desarrollo de operaciones transaccionales por Internet y el uso de éste como un medio de comunicación eficiente y económico ha generado el crecimiento de grupos dedicados al robo de información, de dinero y de identidades; fenómeno que ocurre cada dos segundos, según LifeLock, entidad encargada de la protección contra el robo de información.
 
Según el Computer Security Institute/FBI, 72% de las compañías admiten haber tenido un fraude y 75% de las empresas citan como consecuencias el acceso no autorizado a información confidencial y robo de equipos y de información confidencial, lo que ilustra la gravedad del problema.
 
Pero no solo se trata de acceso a información confidencial, también del uso de la tecnología para hacer mal. En esta categoría se encuentran el uso de redes sociales para la introducción de malware en las organizaciones y la interceptación de llamadas que utilizan las tecnologías de VozIP con fines lucrativos, ya que el gran problema sigue siendo el factor humano. 
 
El creciente uso de las redes sociales ha hecho que haya más información disponible sobre las identidades y comportamientos de las personas; lo que permite estructurar fraudes más efectivos. 
 
Las recomendaciones para su protección son: uno, cree claves más fuertes y únicas para cada cuenta. Así, si un password es violado, este no servirá para acceder a otros sistemas; dos, solo publique información que estaría confiado en compartir con un extraño; tres, las organizaciones deben tener una política de uso de redes sociales para sus colaboradores; cuatro, asegúrese que los equipos conectados a Internet tengan las medidas de seguridad básicas (antivirus actualizado y sistema operativo que permita la actualización automática de “parches”); quinto, sea cuidadoso con lo que baja de la red. Algunas aplicaciones que se activan en redes sociales permiten el acceso completo y total a su equipo.
 
Es necesaria una mayor concienciación de los ciudadanos en el uso de la tecnología, ya que su crecimiento no se frenará y los usos malintencionados no se detendrán. Un adecuado manejo de ella evitará que sus buenos usuarios caigan en el lado oscuro que brinda la tecnología y su evolución.
 
GUARDAR
MÁS LR

Agregue a sus temas de interés

MÁS LR

Agregue a sus temas de interés