Este es un llamado a reflexionar y a votar con cabeza fría, sin fanatismos, a apoyar al gran contradictor político del progresismo internacional, al guerrero probado más consistente en la lucha sin tregua contra el terrorismo
Desde pequeño he admirado al salmón. El delfín es astuto, el marlin veloz y el tiburón poderoso, pero el salmón es valiente, determinado a cumplir su misión
Como he argumentado decenas de veces en otras columnas, en las elecciones de 2026 no nos jugamos una elección: nos jugamos el modelo económico y el futuro de la democracia en Colombia