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Analistas 15/01/2022

Jugar para vivir

Javier Villamizar
Managing Director

Hace unos meses fue noticia a nivel global la historia de un pueblo en Filipinas que se salvó gracias a un videojuego en el que sus jugadores pasaban incansables horas a la semana siendo recompensados con “criptomonedas”, las cuales se valorizaban día tras día en los mercados internacionales. El fenómeno de los llamados juegos P2E (jugar para ganar por sus siglas en inglés) se ha expandido a muchos lugares del mundo que sufren problemas económicos como alta inflación, devaluación de su moneda y baja renta per cápita, convirtiéndose en una forma alternativa para jóvenes y adultos para conseguir mayores ingresos que con trabajos tradicionales. Es así como el sureste asiático, Venezuela y algunos lugares en Europa del este se han vuelto en los últimos 18 meses, las capitales mundiales del esta nueva revolución tecnológica.

El videojuego con modalidad P2E mas popular en el mundo se llama Axie Infinity y fue lanzado en 2018 por el desarrollador vietnamita Sky Mavis. Axie Infinity está inspirado en el clásico juego Pokémon, donde los jugadores son dueños de cartas que representan personajes con poderes y habilidades y que compiten con otros en épicas batallas. El juego permite a los jugadores recolectar, aparear, criar, luchar e intercambiar criaturas conocidas como Axies. Un reporte reciente de la firma Coindesk confirma que Axie Infinity cuenta con más de 3 millones de usuarios registrados a nivel global, y cerca de 1 millón de usuarios diarios activos. De estos usuarios cerca del 40% se encuentran en Filipinas, Venezuela y Estados Unidos.

En Axie Infinity, a diferencia de los videojuegos tradicionales donde el tiquete de entrada es la compra de una licencia de software y no existe la posibilidad de ganar dinero, se requiere que los jugadores hagan una “inversión inicial” comprando un mínimo de 3 “Axies”, los cuales son únicos y cada uno de ellos está representado por medio de un “Token no-fungible” o NFT, permitiendo el libre intercambio y comercio de estas criaturas virtuales a nivel global en un mercado que semeja el de la bolsa de valores. El precio instantáneo de cada “Axie” depende de las fuerzas de la oferta y la demanda, las características intrínsecas del mismo como sus habilidades (que son heredadas de sus padres) y el número de hijos que ha engendrado. La popularidad del juego ha generado un negocio paralelo donde grupos de personas afluentes compran “Axies” y los alquilan a los jugadores a cambio de una tajada de las ganancias.

El objetivo del juego es completar misiones del modo aventura o ganar partidas competitivas o batallas contra otros jugadores. Las ganancias obtenidas en cada batalla son depositadas en la billetera electrónica de los jugadores en forma de la “criptomoneda” SLP, la cual al igual que Bitcoin o Ether es transable en las plataformas de intercambio global de las mismas como Binance, FTX o MercadoBitcoin. Es así como los jugadores convierten sus ganancias luego de pasar incansables horas frente a su computador o teléfono móvil, en otras “criptomonedas” o en dinero metálico.

Los desarrolladores ganan dinero con cada intercambio entre jugadores en Axies a modo de comisiones, pero también haciendo subir el valor de las monedas. El uso de estas dentro del juego y en los mercados de intercambio genera un tipo de economía propia del juego que bien aprovechada por los jugadores puede producir ingresos de magnitud importante. Al igual que con otras oportunidades de inversión alternativas, detrás de cada historia de éxito se encontrarán otra de personas endeudadas, adicción y fraudes.