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En su editorial del 5 de junio de 2018 el diario La República lanza una apreciación que va en contra de la teoría económica básica y de toda evidencia empírica. Dice el editorialista que “Mantener un peso fuerte frente al dólar es un avance definitivo para que los empresarios con vocación exportadora puedan hacer planes de expansión de ventas en mercados donde se hayan firmado tratados de libre comercio”.
¿A quién quiere engañar?, máxime cuando la apreciación del peso responde a los incrementos en los precios del petróleo y no a aumentos en la productividad de la economía.
¿Un peso fuerte motiva a los exportadores a vender más? O, por el contrario como ocurrió durante el reciente boom de precios del petróleo a exportar menos e importar más.
Una apreciación de la moneda local lleva a que los productores locales que venden al exterior reciban menos pesos por cada dólar exportado.
Los productores locales que compiten con importados, lo que observan es que sus productos resultan costosos frente a los importados que ahora son mucho más baratos pues se deben entregar menos pesos por cada dólar de importación.
No se trata de devaluar artificialmente la moneda para exportar más, pues ello tampoco es factible, una devaluación excesiva lleva a incrementos de los costos y anula la competitividad.
La reciente revaluación del peso colombiano, generada por los mayores ingresos por petróleo y carbón, indudable que ayudan a las finanzas del Gobierno y contribuyen a equilibrar el déficit de la balanza comercial, pero igualmente amenaza con destruir el proceso de diversificación de las exportaciones, pues nuevamente empieza a incubarse el germen de la enfermedad holandesa.
Tampoco no se trata de satanizar las exportaciones de petróleo o carbón, como pretende hacerlo cierto candidato presidencial. Hay que aprovechar los buenos precios de los productos minero - energéticos para incrementar el volumen de exportaciones de estos bienes, de lo que se trata es de esterilizar el efecto de los ingresos extraordinarios para no afectar a las otras exportaciones. ¿Cómo se puede hacer esto?, simplemente creando un fondo de estabilización que permita mantener estos recursos adicionales en el exterior.
El gobierno decidió acabar su financiación de Colfuturo, una entidad que por más de 30 años brindó a más de 25,000 colombianos la oportunidad de estudiar posgrados en el exterior. Decidieron hacerlo en el momento en que como país necesitamos mirar hacia afuera
En términos de urgencia, la prioridad debe ser la asignación de nueva capacidad que no tiene un límite intrínseco diferente al costo de expansión del sistema, perfectamente gestionable con planeación y señales económicas claras
En fin el Año Nuevo es esa fiesta global en la que todos juegan a creer que tenemos un botón mágico para asegurar que se van a cumplir los deseos