Si la esperanza consistiera en negar la realidad, en endulzar el sufrimiento o en repetir frases tranquilizadoras mientras la historia sigue dejando víctimas, entonces no solo sería inútil: sería inmoral.
En cada elección unos se quieren apropiar de sus postulados y otros solo encuentran manera de figurar denigrando de su persona
La delincuencia organizada ya no quiere solo confrontar al Estado, prefiere suplantarlo, controlar, regular horarios, cerrar ríos, cobrar extorsiones, reclutar menores, decidir quién circula y quién no