Una universidad que, para sobrevivir, convierte sus aulas en un mercadillo de diplomas, quizá logre vender más títulos… pero terminará haciendo que en unos años nadie quiera comprarlos
La discusión no debería reducirse a si el presupuesto es grande o pequeño. La pregunta fundamental es qué Estado estamos financiando y qué resultados está produciendo cada peso de dinero público
Y ahí, quizás, está la verdadera lección. La transformación no depende de tener los algoritmos más sofisticados ni de acumular más datos. Depende de saber relacionarlos y, sobre todo, de saber qué preguntarles