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83 Congreso Cafetero

El pasado 30 de noviembre el señor Presidente de la República Juan Manuel Santos instaló el Congreso Cafetero, acto en el cual fue condecorado con la medalla Manuel Mejía en la categoría extraordinaria, como un reconocimiento a  lo que ha hecho por los cafeteros. 

Merecido homenaje al Presidente que más les ha ayudado. Apoyos directos por $2,8 billones, no tienen precedentes en ningún gobierno. Resultados contundentes, constituyen aumentar la producción de siete a 14 millones de sacos, pero más importante aún el aumento del ingreso cafetero anual, de $3,5 a $7,5 billones.  

Todo esto se denomina bienestar y progreso. Una verdadera revolución social que han ejecutado pequeños campesinos, responsables del incremento en la producción, renovando cafetales, aumentando áreas, mejorando la productividad y  la calidad del café de Colombia.

Reconoció el Presidente Santos cómo el departamento del Cauca preside un congreso cafetero después de 89 años, gracias a la democratización que promovió Gabriel Silva para que todos los departamentos participaran de igual a igual, porque antes existían de “primera y de segunda”, afirmó. 

Esta es la expresión de la nueva caficultura de pequeños productores, que ha transformado al sur del país en la zona de mayor producción.

El gobierno y el gerente hicieron énfasis en la necesidad de tomar este momento con prudencia, el mayor ingreso percibido gracias a la devaluación y a que los precios internacionales se han mantenido en un buen nivel, deben servir para ahorrar y dedicar todo a la productividad, única forma de afrontar épocas de bajos precios. Un mercado mundial creciendo pero en equilibrio entre oferta y demanda, presagia este precio hasta cuando Brasil se recupere y vivamos el próximo ciclo de bajos precios.

Se ratificó el compromiso por parte del Gerente, de aumentar la productividad a 25 sacos por hectárea en el 2020, suficiente para alcanzar la meta de los 20 millones de sacos, un compromiso adquirido con el gobierno, meta fácil de cumplir, de enorme beneficio para las familias cafeteras y el país. Recuperaríamos el 12 % de participación en el mercado mundial.

Desde luego ya salió Pedro Echavarría, en LR, como exponente de los grandes productores, a decir que “esto no es factible”, de la misma manera que en el año 2007 cuando se lanzó el programa para llegar a los 14 millones, estos mismos caficultores nos cayeron encima para decir que inundaríamos el mercado y se bajarían los precios. 

Una actitud  de los capitalistas que siempre quieren la libertad de mercado para entrar a un negocio, pero cerrarlo inmediatamente para evitar la competencia. Se lograron los 14 millones y actualmente no tenemos café en bodega; el mundo lo ha consumido todo. De la misma forma, cuando solo produjimos siete millones, no subió el precio.

Deben saber los grandes productores que el éxito alcanzado fue de los pequeños, renovando y aumentando en número, porque ellos siempre han estado en la más alta productividad y no aparecen nuevas fincas. Por lo tanto la nueva meta también será responsabilidad de los pequeños campesinos y de  los nuevos que en el posconflicto se dediquen al café.

La mano de obra a la que aduce Echavarría como Talón de Aquiles de la caficultura, es un problema insoluble para los grandes, mientras los pequeños son autosuficientes y pueden mejorar y crecer todos los días, como quedó demostrado en los últimos 15 años de transformación del mapa cafetero.