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Analistas 29/12/2020

Cábalas o predicciones escandalosas, 2021

Germán Eduardo Vargas
Catedrático/Columnista

Saxo Group publicó 10 'Predicciones «Escandalosas»' (Outrageous Predictions 2021 – the Future is Now); pero ese adjetivo parece inadecuado porque no parecen «ruidosas» o «indignantes» (RAE).

Empezando por el final, lo escandaloso debería generar indignación; sin embargo, esta reacción nunca logró ser disruptiva, pese a haber sido reconocida "Personaje del Año" por Time (2011) y El Tiempo (2019). Lo cierto es que las aberraciones dejaron de suscitar sorpresa, según demostró el historial de actos de corrupción que preceden a la pandemia, y de conspiraciones que la subyacen, porque la antigua normalidad sólo difiere de la nueva en la superficie que enmascara.

No obstante lo antedicho, la raíz de «escándalo» significa 'piedra con que se tropieza'; en este sentido podría relacionarse con los Cisnes Negros: aquellos sucesos sorpresivos que racionalizamos a posteriori, una vez que su impacto es irreversible para la naturaleza o la sociedad. Impresionados por el «Patito Feo» de 2020, oscuro bisiesto, convengamos que la mayoría la ve negra en 2021, y más allá.

Entonces, en lugar de mencionar la omnipotencia de Amazon, y la deuda de las mal denominadas economías desarrolladas, cedo el protagonismo a dos predicciones que ojalá se hagan realidad. La primera, es la transformación energética; no sólo hago referencia a la necesaria inyección de buena vibra, sino al reactor de fusión SPARC del MIT, pues durante 260 años, desde la revolución industrial, los combustibles fósiles han hecho viable el crecimiento económico y menoscabado la sostenibilidad.

Construido con tecnología de imanes superconductores, este dispositivo procesa corrientes de plasma y activa la fusión de alto campo magnético, con el propósito de suministrar una solución comercial, prometiendo un mayor factor de ganancia energética, que podría resolver las actuales restricciones de autonomía, y satisfacer las condiciones de eficiencia y limpieza que demanda el futuro.

La segunda, ha sido menos ambiciosa, pero no menos impactante. Aunque ignora el problema de la inequidad, supone la consolidación de la Renta Básica Universal como sistema de seguridad social, que de manera incondicional entregaría a los ciudadanos ingresos suficientes para garantizar su supervivencia básica. Según Saxo, el éxito de dicho enfoque se reflejaría en el fin de la densificación en las grandes ciudades, pues muchas personas preferirían habitar regiones pequeñas, procurando una mejor calidad de vida.

En todo el planeta es perceptible la frustración por la escasez de oportunidades, porque el talento, la actitud y el esfuerzo, son condiciones necesarias pero insuficientes para sobrevivir en el casino de la moderna economía, o ascender a través de la irregular escalera socioeconómica, dado que la consistente deflación salarial erosionó el poder adquisitivo desde las últimas décadas del siglo pasado.

La pobreza, la automatización y el cambio climático, son riesgos críticos para muchos oficios. Además, eliminar la presión de no tener trabajo o carecer de recursos, mitigaría el desplazamiento forzoso, de tipo laboral, hacia las metrópolis. Además, permitiría optar por mantener a las personas en su lugar de origen, preservando el equilibrio ecológico y el balance vida-trabajo.