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Ecosistemas de emprendimiento e innovación

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Las condiciones y requisitos que subyacen y propician el emprendimiento y la innovación en todos los órdenes, constituyen los denominamos ecosistemas o ambientes que permiten su germinación, florecimiento y despliegue. Estos medios habilitantes podrían por antonomasia, materializarse a través de los Parques de la Innovación que promuevo.

Veamos entonces en primer término qué se considera emprendimiento para así llegar a la adecuada arquitectura de ecosistemas relacionados. Conforme la Real Academia emprendedor es quien acomete con resolución acciones dificultosas o azarosas. Acerca de la innovación espero que mis columnas antes publicadas hayan servido para dilucidar su significado y alcance.

Dado lo anterior y precisamente por la complejidad de introducir cambios favorables en los ámbitos económico y social, al emprendedor se le identifica más con los negocios en lo que se ha dado por llamar espíritu emprendedor, que según Peter Bryant (2012) es una capacidad necesaria en todas las organizaciones para competir y crecer, sea joven o veterana, grande o pequeña.

El concepto ecosistema lo popularizó Ron Adner (2006) en el artículo "Ajuste su estrategia de innovación con su ecosistema de innovación", aunque relacionado con el contexto empresarial, puede aplicarse en localidades o países; y se palpa en formas de colaboración mediante las cuales empresas o sociedades combinan sus productos o posibilidades de desarrollo, en propuestas coherentes, realizables y pragmáticas, para darle la mejor solución al cliente final, consumidor o ciudadano.

Cuando los ecosistemas funcionan, conllevan beneficios reales al crear el valor que ninguna empresa o sociedad crearía por sí sola. Sin embargo así como representan oportunidades y promesas, tienen peligrosos costos que pueden hacerlos fracasar. Entre los riesgos están los de iniciativa que resultan de las incertidumbres en cualquier proyecto, de interdependencia asociados a la correcta articulación y coordinación, y de integración propios de contingencias resultantes en procesos de adopción. Las empresas y sociedades que analicen y evalúen de forma sistemática éstos riesgos, podrán establecer expectativas más aterrizadas y un grupo mejor elaborado de planes de acción con estrategias de innovación robustas.

Al revisar la experiencia y práctica resultante de los ecosistemas dentro del universo emprendedor e innovador en nuestro país, salta a la vista el deficiente y pobre desempeño, situación por demás secular en toda América Latina, con el agravante que el enfoque para la atención del problema está lejos de solucionarlo.

Es que resulta que ahora el foco de las autoridades y agencias del Estado relacionadas con promover el emprendimiento y la innovación en nuestro país, se aferró a que la única solución viable a la cual hay que dedicarle más recursos se relaciona ante todo con trabajar la mentalidad y la cultura; diagnóstico acertado aunque limitado a tratar de forma reduccionista este riesgo de interdependencia, de ninguna manera el único tratamiento, ni mucho menos el más eficaz y eficiente.

Resulta obvia la mediocre (por no decir baja calidad) del emprendimiento y la innovación nacional, y aunque no busco demeritar la labor realizada con los emprendedores recién egresados de entidades técnicas, tecnológicas o profesionales de nuestro país oinclusive con el actual aparato productivo, es claro que son necesarias otras políticas y programas pro desbordamientos de conocimiento de clase mundial.

De ahí que sea menester diseñar los estímulos e incentivos que permitan a través de los Parques de la Innovación, la atracción, movilización y vinculación del capital humano y emprendedor de clase mundial que conlleve al despliegue del emprendimiento dinámico de calidad, el cierre de brechas del saber y la producción, cree nuevos sectores y clusters, e incremente empleo calificado, entre otros beneficios.

La urgencia y pertinencia de concientizarnos de lo antes mencionado se hizo visible el mes pasado en la visita del presidente de Corea del Sur, Lee Myung-Bak, quien dejó claro que su país promovería activamente la transferencia de tecnología, sobre lo cual mencionó la importancia de mejorar y complementar los sistemas de incentivos para que las compañías coreanas inviertan y se asocien con nacionales. El tiempo apremia y las distancias aumentan o disminuyen, todo depende de una virtuosa intervención del Estado que no puede darnos el lujo de esperar más. 

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