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Analistas 05/08/2021

La ley del Himno

Eric Tremolada
Dr. En Derecho Internacional y relaciones Int.

Si los hongkoneses se muestran irrespetuosos con la melodía del himno nacional chino se exponen a penas de hasta tres años de cárcel. No obstante, una emocionada multitud reunida en un centro comercial de Hong Kong para ver la entrega del oro olímpico que le correspondió a su esgrimista Edgar Cheung, sofocó las notas del himno en mención durante la ceremonia de premiación.

Como era de esperar la policía abrió una investigación, coincidiendo con el anuncio de la sentencia condenatoria del camarero Leon Tong Ying-Kit, primer condenado al amparo de la intimidante Ley de Seguridad Nacional de Hong Kong. Incitación a la secesión y terrorismo son los delitos por los cuales declararon culpable a este joven de 24 años. Durante una manifestación, Leon, en moto, llevaba una bandera con el lema “Liberar Hong Kong, Revolución de Nuestra Era”, antes de estrellarse contra tres policías.

Los hechos sucedieron el 1° de julio del año pasado, cuando se cumplía otro aniversario de la vuelta de la antigua colonia británica a la soberanía china, un día después de promulgada la Ley de Seguridad Nacional y de que la policía hubiese prohibido la tradicional marcha de protesta que se celebra en esa fecha.

En su sentencia, los tres jueces, con el mismo tono intimidante de la ley, señalaron que “el tiempo total de condena refleja lo suficiente la culpabilidad del defendido en sus dos delitos y el aborrecimiento de la sociedad, al mismo tiempo, para lograr el necesario efecto disuasorio”. Aunque se trata de dos penas, una de 6,5 años de prisión por el delito de incitación a la secesión y otra de 8 por el de terrorismo, cumplirá 9 años por lo que parte de estas se ejecutarán de manera simultánea.

Así, la libertad de expresión está en juego en la antigua colonia, pues “Liberar Hong Kong, Revolución de Nuestra Era”, se coreaba durante las manifestaciones y se veía en pintadas y carteles por la ciudad. El significado del lema se centra en exigir el respeto al sistema de libertades que China se comprometió a cumplir -al menos- hasta 2047 y que está en entredicho.

Las multitudinarias y violentas protestas, que enfrentan a policía y activistas, iniciaron el 9 de junio de 2019 y reviven el espíritu del Movimiento de los Paraguas. La Universidad Politécnica hongkonesa fue la zona cero de los choques entre la policía y los manifestantes durante seis meses de 2019, reclamando el fin de una polémica ley de extradición y reformas democráticas.

Adicionalmente, los estudiantes reivindicaban, con razón, la puesta en libertad de sus detenidos, que se dejara de calificar las protestas como “disturbios” (delito que puede traducirse en 10 años de cárcel) y la apertura de una investigación sobre el comportamiento policial.

Esta decisión judicial se suma a detenciones y sanciones que forzaron, a finales de junio pasado, al cierre del periódico prodemocracia Apple Daily. Solo desde el arresto de Tong, han sido detenidas 117 personas con base en Ley de Seguridad Nacional, y 64 de ellas han sido acusadas formalmente.

A diferencia de otras normas en Hong Kong, la interpretación final de esta ley corresponde a Pekín -que como en muchos países, entre estos el nuestro- no duda de calificar los sucesos de separatismo, terrorismo, subversión y confabulación con fuerzas extranjeras, conductas que por cierto se castigan hasta con la cadena perpetua.