ANALISTAS

Pacto nacional 1
jueves, 30 de julio de 2020

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Es imperativo promover un gran PACTO Nacional para construir un proceso de Transformación Económica e Institucional del país a 10 años. Solo se cambiará lo que el país decida cambiar.

Hay que aprovechar la crisis para construir las Reformas con un modelo de economía que impulse un crecimiento económico por encima de 5% anual. Un Estado más ágil con reglas de juego transparentes y competitivas.

Dada las circunstancias de deterioro que dejará la pandemia, deben unirse todos: Gobiernos Nacional y Locales, sectores económicos, sector privado y académico para construir una NUEVA estructura productiva y moderna que nos lleve a un sólido proceso de Reactivación Económica y Reforma del Estado. El país debe irrigar recursos en las áreas que se identifiquen enfocando ajustes Fiscales y decisiones macroeconómicas. Un Gran PACTO Nacional.

¿De dónde venimos, pero más importante, hacia dónde vamos? Son las dos grandes preguntas que se hace el nobel Krugman en su libro “Acabemos ya con las Crisis”. Explica cómo se superó la depresión de 2008. No solo con análisis profundos hacia atrás para entender lo que había pasado. Es más importante construir el país hacia adelante.

Vamos a vivir a nivel mundial la mayor depresión de la historia y no contaremos con apoyos externos. En Latinoamérica, que son nuestros socios y vecinos, vamos a pasar de 180 a 240 millones de pobres, con más de 96 millones de personas en Estado de miseria. Europa es el gran contraste con su Plan de Recuperación perfecto de toda Europa a largo plazo, con una inyección de US$2 millones de millones.

Keynes describió así la depresión de 1930: “Esa gran depresión es un estado crónico de actividad por debajo de lo normal durante un período de tiempo considerable sin una tendencia marcada hacia la recuperación vamos a hacia el hundimiento completo”. Entonces, tenemos que lograr que el proceso depresivo no sea tan destructivo, por eso la necesidad de adoptar desde ahora unas políticas expansivas y de generación de empleo.

El DNP ha dicho que tendremos el mayor decrecimiento en 100 años y que estaríamos ad portas de una “tormenta perfecta”, ya que el aparato productivo quedaría subutilizado y es necesaria una actividad muy dinámica para que arranque a funcionar. Hay que construir un estado de ánimo optimista, y participativo, tarea difícil porque las cifras macroeconómicas han retrocedido una década. Por ejemplo, tendremos el mismo PIB de hace 10 años, pero con 7 millones de personas adicionales.

Nadie duda lo urgente e indispensable que son los apoyos inmediatos, pero no son suficientes. Sirven de alivio, pero no recuperan la economía. Estamos en Emergencia Económica para construir una reacción rápida como primer paso. Todos los respaldos del Gobierno son para mantener el empleo, dar alimentos, ayudar a los que están sin ingresos. Se impulsa el proceso de una Renta Mínima Básica. También un apoyo al sistema de salud. Todo ello requiere obviamente más deuda y gasto público.

El sector privado necesita con rapidez una Ley de Insolvencia nacional que ayude a refinanciar al sector privado antes de que se deteriore irreversiblemente.

Pero, tenemos que impulsar, como segundo paso, la recuperación macroeconómica a largo plazo y empezar a construir desde ahora mismo ese gran PACTO que nos lleve a la transformación económica social e institucional con su adecuada inyección de recursos.