Analistas

Hasta la Estación Espacial Internacional

GUARDAR

Eduardo Verano de la Rosa Exgobernador del Atlántico

Elon Musk, dueño de SpaceX, envió su nave Falcón 9 a la Estación Espacial Internacional que orbita a 450km de la tierra. El viaje duró 19 horas, salió de Cabo Cañaveral y es el primer vuelo espacial privado financiado con recursos públicos.

La NASA se volvió una entidad costosa y difícil de operar, sus últimos proyectos como el Shuttle fueron cerrados. Por eso unen lo público y lo privado para cumplir el propósito de Gobierno de hacer la exploración espacial con un plan definido, apalancado financieramente en el sector particular.

La NASA utilizará vuelos privados para enviar al espacio carga, satélites, laboratorios, proyectos de investigación, ya que retiró definitivamente el Transbordador y depende de los rusos para abastecer la Estación Espacial Internacional. Este viaje del Falcón 9 es importante en esta nueva etapa de la misma NASA.

Elon Musk es de los emprendedores más famosos de California con varias empresas innovadoras: Tesla Motors (carros eléctricos), SpaceX (aeronáutica) y Solar City (energía). Invirtió una porción importante de su capital en la empresa SpaceX en un audaz proceso empresarial basado en un trabajo de alta ingeniería por más de 10 años.

La nave llevaba dos astronautas Robert Behnken y Douglas Hurley quienes fueron recibidos como héroes en la estación y usaron trajes recién diseñados, ligeros, cómodos y flexibles, presurizados y oxigenados. Elon Musk espera que en un futuro próximo turistas millonarios viajen y financien inversiones en el sector espacial. Quiere tener seres humanos viviendo como una civilización en el espacio. Es un ser interplanetario.

Elon Musk se enamoró del sector espacial cuando en 2001 conoció un pequeño grupo de científicos que pensaban románticamente en la exploración de Marte, idea que le encantó. Pronto se dio cuenta que el grupo era muy teórico y poco efectivo para llegar a Marte. Montó su propio equipo, contrató a los científicos más avanzados, creó su propia organización que llamó “Life to Mars Fundation.” Investigó sobre motores para cohetes más efectivos y en especial reutilizables.

Devoró libros sobre las Estaciones Aeroespaciales y construcción de cohetes. Se dedicó a buscar jóvenes genios que le ayudaran a abaratar drásticamente el precio de cada lanzamiento espacial, con naves recuperables para poder hacerlos con más frecuencia y así impulsar un programa espacial más agresivo. Fue la solución para hacer un borrón y cuenta nueva en el negocio de cohetes espaciales ya que el Estado bajó la financiación a la NASA.

Musk arriesgo su capital, bajó los costos y los despilfarros con sus innovaciones técnicas, mejoró la capacidad de las naves. Desarrolló una nueva nave el Falcón 1, en honor a la nave de la guerra de las galaxias.

Musk una personalidad fuerte, que no tolera excusas, ni la falta de un plan claro para la acción, condujo su equipo hasta el día que tuvo listo el Falcón 1. El primer lanzamiento fue un fracaso, la nave cayó estrepitosamente el 24 de marzo del 2006.

Todo funcionó a la perfección pero término derribado por una tuerca salinizada en un tubo de combustible. No renuncio. Ordenó una revisión minuciosa y perseverante de todos los detalles del desastre lo que sirvió de base de la historia del nuevo Falcón 9 que evolucionó, perfeccionó y se envió recientemente al espacio con todo éxito.

Musk, según sus biógrafos, es una combinación de varios ejemplos de genialidad y perseverancia como Thomas Edison, Henry Ford, Howard Hughes y Steve Jobs. Ya está trabajando en el proyecto del viaje a Marte.

Más columnas de este autor
LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.

GUARDAR
MÁS LR

Agregue a sus temas de interés

MÁS LR

Agregue a sus temas de interés