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Analistas 02/04/2021

Futuro negocio electrónico

Eduardo Verano de la Rosa
Exgobernador del Atlántico

Recientemente se conoció un estudio compilado por la Academia de Ciencias de los Estados Unidos sobre el futuro eléctrico de los Estados Unidos. Allí dan una serie de recomendaciones al Departamento de Energía de Estados Unidos, al Congreso y a las autoridades.

Las recomendaciones están basadas en el preocupante estancamiento de la demanda de electricidad en las últimas décadas. Sin embargo, se prevé que el futuro no será igual al pasado, y va a existir una dinámica de crecimiento más vigorosa por los nuevos negocios de electricidad como vehículos eléctricos, economía digital y tecnologías de energías eficientes. Estos cambios importantes ocurrirán y ayudarán a incrementar el consumo eléctrico.

Estados Unidos ha invertido una cantidad relativamente reducida en su nuevo sistema eléctrico. Los nuevos inversionistas, tanto privados como públicos necesitan más claridad e incentivos para tener un mayor atractivo en innovación. Especialmente las tecnologías de punta para impulsar las características necesarias de una oferta eléctrica variada de Estados Unidos.

Esta nueva canasta energética está llena de incertidumbres ya que dependen de las nuevas tecnologías de 5G, de tecnologías de celulares, internet y las tecnologías más avanzadas. Estos sistemas estarán bajo ataque de adversarios, y fallarán por eventos y errores naturales. Eso hará que se requieran tecnologías más eficientes y mejor definidas a través de políticas gubernamentales direccionadas, con énfasis hacia los mercados más competidos, y atendiendo divergentes intereses de Estado.

Estas políticas deben incluir un paquete completo de legislaciones, definiciones técnicas y operativas, tratados internacionales, incentivos y subsidios. También tendrán que hacerse consideraciones especiales a nivel regional y con las autoridades locales.

Se tendrá que responder la pregunta concreta ¿quién estará a cargo de los procesos de desarrollo, que tendrán que asegurar la integridad y el suministro estable y eficiente del sistema energético del futuro?. Hoy no está claro.

La realidad es que el lento incremento histórico de la demanda se debe a que se ha invertido mucho menos de lo esperado en procesos de innovación. Hay que remplazar la generación eléctrica y adoptar nuevas tecnologías que no permitan la emisión de carbono, o tecnologías de carbón, también deben impulsar la energía eólica, solar, energía basada en nitrógeno, nuclear, geotérmica, almacenamiento de energía y sus sistemas de manejo. Cada uno de estos temas son unidades de negocios diferentes.

Lo segundo importante es que se tiene que evitar el riesgo de los ciberataques que le ocurren a los negocios de gobierno. También aumenta la complejidad del manejo de las gigantescas infraestructuras eléctricas, cada vez más riesgosas por la falta de una planificación central que le dé una mayor vitalidad.

Además, todos los países, incluyendo Colombia, deben aprender y dar unas señales claras e incentivos a los inversionistas privados para que inviertan de una manera más ambiciosa y segura.

Los recientes procesos de planificación de inversiones eléctrica de largo aliento y de gran magnitud, dejan toda la iniciativa a las fuerzas del mercado y del sector privado sin mucha intervención del sector público. Esta falta de claridad ha disminuido la posibilidad de hacer las grandes inversiones que muchas veces no tienen el retorno que motiva al sector privado. Por lo tanto, se dejan de hacer las inversiones más importantes que garantizan el suministro de energía estable que requiere el futuro desarrollo económico.