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Aprender de País Vasco y Bilbao

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Bilbao se presentó en la Feria de ciudades de Singapur como una urbe dotada de una evolución extraordinaria en materia urbanística, cultural y económica. Una explicación de su avance es el interesante desarrollo institucional de su autonomía regional, de manos del presidente (lendakari) del País Vasco que ha hecho de su territorio una marca sólida: ‘Euskadi’ (País Vasco en lengua euskera), todo mediante un planteamiento estratégico de su economía que le ha dado una gran dimensión internacional y lo ha posicionado ante las organizaciones de desarrollo y las universidades como una región con visión global.

Es un territorio competitivo, con justicia social y un patrimonio político de autogobierno construido con dedicación, basado en su cultura, lengua e identidad.

El proyecto estratégico que los transformó inició con un espacio colectivo que respondía la pregunta: ¿en qué liga queremos jugar?, y desarrolló seis componentes: disminución del riesgo político, atracción a negocios con contenido de innovación, mejoramiento de la calidad de vida especialmente en educación y salud, fortalecimiento del patrimonio histórico y estético de las ciudades de Bilbao, San Sebastián y Vitoria, con un enfoque dedicado al fomento del turismo de alto consumo.

También se dedicaron a atraer compañías como Microsoft, Apple, Nintendo, Mango, Zara, que se ubicaron en el País Vasco con gran éxito.

Construyeron su desarrollo a través de ejes territoriales y de su economía, con una mayor capacidad de Gobierno y modernización e infraestructura. Es la gran enseñanza para nosotros en el Caribe y para futuras regiones.

También hay que lograr que todo funcione en orden. No es solo hacer estudios. Es insistir en que la institucionalidad marche con una visión estratégica desde el momento de la planificación. Impulsar proyectos que transformen territorios con la participación activa de todos los actores sociales.

Muchas veces los grandes planes estratégicos de desarrollo se quedan en la teoría y tienen muy poca aplicabilidad en el mundo real. Por eso es que su enfoque de gobierno está fundamentado en las ‘3P’: proyectos, personas y plata, y, además, construyen un discurso colectivo que motiva a la ejecución de esas iniciativas.

El factor de transformación más importante en el País Vasco ha sido su sólida figura de autogobierno y un sistema fiscal novedoso y único en España que se basa en el manejo autónomo de sus transferencias e impuestos, lo que le ha generado una gran fortaleza fiscal a la comunidad autonómica o regional.

Este Régimen Foral, como es conocido, le da la potestad al País Vasco de mantener, establecer y regular su régimen tributario, lo que le permite el recaudo y posterior transferencia al Gobierno nacional y no a la inversa como ocurre en el resto del mundo. Esto genera la materialización expedita de proyectos. La antigua, obsoleta y contaminante industria siderúrgica en el centro Bilbao fue sustituida por un ‘mix económico’ de compañías con innovación que les suministraron a la comunidad elementos estratégicos de conectividad y economía regional.

En su remplazo, se realizó una total y audaz renovación urbana alrededor de su Ría del Nervión o Bilbao con varios proyectos jalonados por el Museo Guggenheim, diseñado por Frank Gehry, el Parque República de Abando, el Centro Comercial Zubiarte, el Palacio de Euskalduna y la gran zona de exposiciones conectadas por el puente de Calatrava.

Bilbao está listo para los nuevos retos que le depara el futuro. ¿Y nosotros?

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