Liliana es el alma de nuestra “Ruta 23”, proyecto que promociona festivales y ferias. Es la mujer que nos ha enseñado que el amor y la sororidad son la clave para que el Atlántico sea, para siempre, un faro de luz para el mundo. Liliana es mi esposa
La protección de los suelos ambientales es, sin duda, un objetivo legítimo y necesario, pero su materialización no puede desconocer el derecho de propiedad ni los principios de equidad y de distribución justa de cargas y beneficios