Analistas

¿Y Colombia cómo ayuda?

El mundo se ha vuelto más complejo. A más personas, más problemas, pero a más problemas, más soluciones. Con entusiasmo y optimismo deberíamos combatir las amenazas que han puesto en jaque la sostenibilidad de nuestro planeta. Es, además, la única manera.

Conscientes que cada solución es una oportunidad de negocio, durante los últimos cinco años, un grupo de 18.000 líderes empresariales han ido elaborando cientos de propuestas para resolver los problemas más graves que afronta la humanidad: pobreza, hambruna, salud, educación, desigualdad, cambio climático, sostenibilidad de las ciudades, entre otros.

Es de esta manera que se creó el pañal biodegrabable, para reducir sustancialmente los desechos domésticos en los primeros años de vida de los bebés. Según cifras de las Naciones Unidas (ONU), se estima que solo en EE. UU. se usan 27.400 millones de pañales desechables al año. 

El pañal biodegradable se descompone en menos de dos meses, frente a los más de 250 millones de años que puede durar el pañal desechable. De esta iniciativa, que se concibió para trabajar en los 17 objetivos de desarrollo sostenible que estableció la ONU, se multiplicó la producción de las botas reciclables de Timberland.   

Estas botas, denominadas Design-For-Disassembly, están compuestas de menos materiales y usan más productos reciclables. Timberland invita a sus compradores a devolver las botas una vez estén desgastadas, para reciclarlas. Las botas DFD le han ayudado a ahorrar 500 toneladas métricas de carbón. Y hablando de carbón. Los edificios consumen 40% de la energía global y se estima que de 30% a 50% de esa energía es desperdiciada. Es por esto que los edificios son considerados la principal causa de emisiones de dióxido de carbón en el mundo.

La empresa Ecova desarrolló una plataforma que permite mejorar sustancialmente el uso de la energía en múltiples edificios. Los algoritmos identifican rápidamente las oportunidades y sugieren distintos grados de ejecución. Imagínense implementar este sistema en las ciudades más importantes de Colombia, el ahorro que habría.

En soluciones para temas de transporte, el servicio de bicicleta compartida Indego construyó un tercio de las 100 estaciones que tiene en Filadelfia (EE. UU.) en barrios de bajos ingresos, con el fin de desarrollar una comunidad con menos inequidad. 

Contrario a muchos otros servicios similares en el mundo, que requieren de tarjeta de crédito para su uso, Indego creó un sistema de pagos mucho más sencillo, como aceptar pago en efectivo o comprar crédito en tiendas de barrio.

En Seúl, Surcorea, el programa de ‘Involucramiento Ciudadano para el Cambio de Comportamiento Voluntario’ ha resultado todo un éxito. Más de dos millones de personas, incluyendo todos los colegios de secundaria de la ciudad, forman parte de este plan para reducir el consumo de electricidad, agua y gas en al menos 10% frente a los últimos años.

¿La recompensa? Bonos de transporte y bombillos LED. Desde que el programa comenzó, se ha evitado generar 1,46 millones de toneladas de CO2.

Y mientras el mundo avanza, de las más de 300 soluciones que ha originado este programa, ninguna es colombiana (http://www.globalopportunityexplorer.org/solutions). Nos sobran creatividad, ideas y talento, pero nos falta generosidad con nosotros y el mundo. ¿A qué esperamos a contribuir?