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Restaurantes tecnológicos

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Diego A. Santos - diegosantos1978@gmail.com

La tecnología es un tsunami que arrasa allí por donde pasa. En la mayoría de veces, los resultados han sido óptimos para la civilización. Sin embargo, todo ocurre tan rápido, que hay veces que no nos damos cuenta de qué tanto están cambiando las cosas. Tal es el caso, por ejemplo, de lo que sucede en el mundo de los restaurantes.

En los últimos años, los restaurantes han recurrido a la tecnología para encontrar, principalmente, múltiples soluciones para sus clientes. Es decir, facilitarles la interacción con el establecimiento en todos los sentidos, desde los domicilios hasta la experiencia en el lugar. Esto, señalan analistas del mercado, está cambiando. ¿Hacia dónde?

Los restauranteros comienzan a enfocarse en la digitalización de sus sistemas y operaciones. Si bien dicha tarea la venían haciendo desde hace años, la cantidad de data que tienen está segmentada y sin cruzar, lo que les ha impedido encontrar eficiencias necesarias en un mercado muy competido, y al que además han entrado terceros que les han quitado márgenes de ganancia, como Uber Eats o Rappi.

“Nos satisface ver que (los restaurantes) están invirtiendo en soluciones B2B mucho más sofisticadas que están incrementando sus eficiencias”, señala la financiera Brita Rosenheim, una socia del fondo de inversiones Better Food Ventures.

El próximo gran cambio que se viene, señala Rosenheim, es el poder que los clientes vamos a adquirir a través de nuestros celulares. Ya hay algunos restaurantes en Estados Unidos y en Europa que permiten realizar pedidos antes de llegar al lugar. Casi que un contacto directo con la cocina. No es que esto acabe con el trabajo del mesero, pero sí vuelve la operación mucho más eficiente y productiva para el negocio.

A su vez, los operadores van a tener que habilitar tecnologías de pago que cada vez cobran más fuerza, como el reconocimiento facial, o pago a través de kioscos electrónicos. McDonald’s o TGI Friday’s, por ejemplo, ya están implementando estos últimos de manera masiva.

Ahora bien, todo lo anterior refleja los beneficios que la tecnología le representa a esta industria, pero también existen amenazas, que pueden no ser latentes ahora, pero que están ahí, acechando en el horizonte.

Los hábitos de las personas están cambiando. Todavía mucha gente va a los restaurantes a comer, pero la manera en cómo socializamos está dando un vuelco, sobre todo entre las generaciones más jóvenes. El negocio de pedidos a domicilio llegará a más de US$200.000 millones en 2025, solo en Estados Unidos. Las aplicaciones que toman los pedidos o que hacen los domicilios están poniendo en riesgo el modelo de negocio de muchos restaurantes. Estas empresas pueden cobrar comisiones de 20% a 30%, lo que es prohibitivo para muchos negocios.

La cadena de restaurantes del chef internacional británico Jamie Oliver, toda una celebridad, se fue a pique por el crecimiento del negocio de comidas a domicilio. Cada vez menos gente iba a comer a sus restaurantes, y no precisamente por mala calidad.

Estas aplicaciones, que han sido una bendición a corto plazo para los restaurantes, pueden terminar siendo un verdadero caballo de troya. Por ello, es importante que los restauranteros hagan lo que no hicieron los medios de comunicación cuando llegó Facebook y Google a su industria: unirse y ver cómo diseñan una respuesta para no quebrarse.

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