Analistas

Diplomacia en tiempos de covid-19

GUARDAR

Claudia Blum Canciller de Colombia

Con los anuncios de la pandemia por la OMS, nuevos retos se nos plantearon en la Cancillería. Por una parte, en las discusiones de política exterior la agenda del covid-19 se impuso para examinar sus efectos y proponer acciones conjuntas entre naciones. Y de otro lado, identificamos nuevas exigencias en tres frentes esenciales: asistir a los colombianos que en otros países comenzaron a verse afectados por la emergencia mundial; apoyar al Gobierno en la búsqueda de cooperación internacional para hacer frente al virus; y gestionar el diálogo diplomático para apoyar las acciones del Estado en zonas de frontera.

Ante el cierre de vuelos internacionales definidos en varios países para contener la expansión del contagio, miles de compatriotas quedaron varados en el exterior por turismo o negocios. El número fue creciendo cuando los estudiantes terminaron sus clases, y migrantes que perdieron su trabajo quieren retornar.

Desde el primer momento, conocimos historias dolorosas reportadas a nuestros consulados, en redes virtuales y otros medios de comunicación. Ante ese complejo panorama, definimos dos acciones: acudir a instituciones locales de ayuda en otros países y, en casos extremos, brindar un auxilio económico para subsistencia a quienes demuestran que no tienen recursos, ni familiares en condición de ayudarles. Gastos de representación de las embajadas y consulados, y $7.000 millones adicionales del Fondo Especial de la Migraciones, se asignaron para ese propósito.

Así mismo, iniciar una repatriación progresiva, como otros países de América y Europa, en la que los viajeros asumen el costo de vuelos comerciales o privados autorizados por los Estados debido a razones humanitarias. Los viajeros que aplican se comprometen a cumplir protocolos migratorios y sanitarios, y cuarentenas rigurosas. Hasta el 10 de mayo, 3.400 colombianos han sido repatriados en 30 vuelos desde 19 países. La cuidadosa coordinación de la Cancillería con sus embajadas y consulados, Migración Colombia, Aerocivil y otras entidades nacionales, así como autoridades sanitarias y de policía permiten que esa repatriación sea una realidad, respetando al máximo la bioseguridad que exige el país.

En estos tiempos de emergencia la cooperación internacional también se enfocó en la pandemia. La gestión internacional del presidente Duque, acompañada por la Cancillería, ha ido concretándose en expresiones de solidaridad de países amigos. Estados Unidos asignó US$18,6 millones para temas del covid-19, y China, Emiratos Árabes, Corea, Japón, Alemania han aprobado significativos aportes en insumos y equipos de salud. Ante un virus global que afecta a países desarrollados y en desarrollo, la comunidad internacional entiende que se impone un nuevo espíritu de cooperación para que unidos superemos la crisis.

La pandemia también impactó la diplomacia relacionada con las fronteras. Cuando los países decidimos cerrarlas para frenar el ingreso de nuevos contagios, se hizo necesario reforzar el control migratorio. Así como trabajar mano a mano con todas las entidades del Estado y cooperantes internacionales para apoyar a comunidades vulnerables y fortalecer capacidades en salud en estos lugares.

En la Cancillería tenemos claro que las personas son el centro de nuestro trabajo. Seguiremos promoviendo la respuesta integral del Gobierno durante la emergencia y nos consagraremos en la fase posterior de recuperación social y económica que tenemos que impulsar entre todos y para todos.

Más columnas de este autor
LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.

GUARDAR
MÁS LR

Agregue a sus temas de interés

MÁS LR

Agregue a sus temas de interés