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Analistas 12/10/2021

La voz senior

Carlos Ronderos
Consultor en Comercio y Negocios Internacionales

Todos los mayores de 50 recordamos con cierta sorna la noticia aparecida hace algunos años en grandes titulares que decía “Anciano de 50 años atropellado por un bus”. Y no debe sorprender porque hace algunos años la esperanza de vida de los colombianos apenas remontaba esa cifra, pero como nos lo están demostrando tanto las cifras de Dane como el programa de televisión que se menciona en el título de este artículo, un ciudadano (a) de cincuenta ni siquiera califica como “senior”, porque para ello se requiere ser mayor de 60.

Para empezar y dentro de la moda de lo políticamente correcto ya no se dice “anciano”, sino adulto mayor, o mejor la tercera juventud. Con el aumento de las expectativas de vida han comenzado a aparecer toda suerte de artículos, científicos, semi científicos o simplemente especulaciones según las cuales los mejores años en términos de capacidad intelectual y productividad están entre los 60 y los 80 años. Expresiones como sesenta son los nuevos cuarenta significaría que la edad productiva de las personas se alarga 20 años producto de esta “revolución” demográfica, mientras un estudio del MIT afirma que “A diferencia de lo que indicaban estudios previos, en pruebas de vocabulario (dar la definición a palabras) los que mejor desempeño tuvieron fueron aquellos que estaban entre los 65 y 75 años”.

Lo cierto es que estos cambios demográficos han reconfigurado la pirámide poblacional colombiana que tiende a parecerse cada vez más a la de países de mayores ingresos con consecuencia serías para la economía nacional. Mientras en 1990, un 35,28% de población estaba entre 0 y 14 años, para 2019 esta cifra era de 22,62%, de manera tal que en 30 años esta porción de la población perdió 13 puntos de participación. De otra parte, en 1990 los mayores de 64 años (edad de jubilación) eran 4,16% de la población, para 2019 esta cifra se había duplicado a 8,77%.

El país claramente se está envejeciendo a tal punto que según el Dane, en 2021 la esperanza de vida para los colombianos es de 80 años para las mujeres y 73,7 años para los hombres en el total nacional. Según el director de esa entidad, “en el año 2048 el país va a sufrir un cambio drástico porque va a vivir a pasar de una situación de bono demográfico a impuesto demográfico, eso quiere decir que la población de entre 15 y 60 años crece más lentamente que la población que es dependiente, bien sea porque tiene menos de 15 años o más de 60 años”.

Y volviendo al programa de marras se pregunta uno cuántas de esas poderosas voces que a los 70 y 80 resuenen con vibrato y fuerza, gozan de una pensión digna. Sumado a que en Colombia solo 37% de las personas en edad de pensión gozan de pensión, las cifras predicen una avalancha en los años por venir cuando haya menos personas cotizando y más en necesidad de pensión.

Afirmaba que nuestra pirámide poblacional que cada vez se asemeja menos a una pirámide y más a la curvatura femenina, se parece a la de países con capacidad de pagar esa nueva realidad, mientras en Colombia de no existir pronta solución al tema pensional veremos a las voces senior, no deleitándonos son sus melodías, pero implorándonos caridad en los andenes de las ciudades. Lo anterior sin mencionar la otra avalancha que se volcará sobre el sistema de salud. Son mas personas sin ingresos y con mayores necesidades de atención médica porque si bien los 60 son los nuevos 40, lo achaques no perdonan!!