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Explosión de jóvenes

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Carlos Ronderos - cronderost@gmail.com

En el periodo 1990 - 2018 la realidad demográfica del país cambió radicalmente. La pirámide poblacional ya no es mas amplia en la base donde esta la población menor a 15 años de edad, sino que se amplía considerablemente en los rangos de edad que están entre 15 y 35 años de edad. Claro está que también se amplía en menor proporción en la parte superior de la pirámide, indicando que el país tiene hoy en día más viejos. Es el resultado de familias más pequeñas y el incremento en la expectativa de vida de los colombianos.

En 1990, según los datos del Dane, Colombia contaba con 12.290.964 habitantes de ambos sexos entre las edades de 15 y 34 años, mientras que finales de la presente década (Censo 2018) este segmento de la población es de 25.717.515 lo que significa un crecimiento de 110%, mientras que el crecimiento de población total fue de 41%.

Lo que están mostrando las cifras es que en este corto lapso de tiempo irrumpieron en las juventudes 13 millones de hombres y mujeres con expectativas diferentes y educación diferente a la que tuvieron sus pares del siglo pasado. Jóvenes que se encuentran entre las edades académicas de los últimos años de bachillerato y los de post grados universitarios en un mundo donde ha habido una revolución cognitiva que no ha estado acompañada en el país por una revolución educativa. Jóvenes con mas acceso a información, pero no necesariamente con más criterio para manejar esa información. A diferencia de la generación que en el 90 tenía como preocupación fundamental el acceso a información, los millennials, centennial y demás denominaciones que se dan para estas generaciones tienen exceso de información no siempre veraz y desprovistos en la gran mayoría de los casos de las competencias para filtrar de manera seria esa información y hacer un uso adecuado de ella.

Esta transformación demográfica ha estado acompañada de un incremento en el número de estudiantes en todos los niveles educativos. La base de datos del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior de Ministerio de Educación trae información desde año 2002 así que la comparación sobre el número de estudiantes que han ingresado a la educación secundaria y universitaria se hace con respecto a este año. El número de estudiantes en todos los programas académicos de educación superior en el año 2000 fue de 931.457 y para el año 2018 esta cifra llegó a 2.408.041, lo que significa que que en este último año había casi un millón y medio de estudiantes mas que en 2000. Suponiendo que en cada año solo se graduara 10% de los matriculados, lo cual parece una cifra conservadora, en lo corrido del presente siglo han entrado al mercado laboral mas de tres millones de profesionales que ha juzgar por la cifra de desempleo no encontraron lugar en el mercado laboral.

No es así sorprendente que la tasa de desempleo de los jóvenes entre 18 y 25 años esté cercana a 20%, o sea casi el doble de la tasa de desempleo nacional. Lo anterior encuentra su causa desde luego en fenómenos relacionados con la oferta laboral dada la mayor cantidad de jóvenes capacitados que entran a la fuerza laboral, la falta de pertinencia de programas académicos y una demanda por empleo que ha estado rezagada.

Este escenario constituye claramente una bomba de tiempo social como ya lo vimos a finales de 2019 y considero es el principal reto que tiene el país. Revolución educativa con énfasis en la pertinencia, modernización del aparato productivo y la transición tecnológica de la que tanto se habla.

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