Analistas

Mercadeo presencial y digital

Siempre hemos insistido en que el marketing es una actividad humana y que por ello el mundo digital debe estar combinado con el presencial para desarrollar una adecuada y efectiva labor mercadológica, y hemos cimentado esa opinión en que los seres humanos siempre nos comportamos, y lo haremos, con las características propias de seres sociables y racionales.

El experto español Rafa Cera, nominado por la revista The Economist como mejor profesor de administración del orbe, acaba de publicar un artículo (30 de octubre) que refuerza ese pensamiento, el cual tituló como “Nueva oportunidad para lo presencial, la nueva estrategia Nueva oportunidad para lo presencial, la nueva estrategia” (sic), complementando otro anterior, “No todo en lo digital representa la realidad o es real”.

“Dicen que cuando se empieza a abusar de determinadas prácticas, estrategias o acciones en el mundo empresarial, hay ´retrovisionarios/as´ que empiezan hacer cosas que se hacían en el pasado y que triunfan con esta decisión. Algo parecido está pasando ya en relación con las empresas online”, comienza diciendo el artículo; y es lo que se aprecia en el mundo; por algo, Amazon anunció hace poco acá en los Estados Unidos que ha comenzado a estudiar ubicación para abrir almacenes en las principales ciudades del país, pues ha comprendido la empresa de Jeff Bezos que lo presencial comienza a ser fundamental para el futuro de la exitosa organización. Como bien afirma Cera, con toda razón, que “siempre he creído que las fórmulas puras, tienen efectos reales durante poco tiempo. Esto ocurre en todos los ámbitos de la vida, pero quizás, en el de la empresa de forma especial. No puede ser perdurable aplicar conceptos absolutos sobre nada, aunque en un principio provoque grandes resultados”.

De todo lo que se aprecia en el momento actual, en todos los campos, hay que aceptar que lo absoluto no existe en el mundo de las actividades humanas; solamente en las ciencias matemáticas y exactas; y toma cada vez más vigencia el principio del mercadeo en la práctica que dice que como no existe posibilidad de ser perfectos, siempre se podrá lograr algo más, que pudiendo ser mejor beneficia a la sociedad en general, es decir, que siempre ha sido, es y será posible mejorar, pues lo perfecto no existirá jamás.

Los llamados omnicanales son, pues, una necesidad del marketing, sin que ello quiera decir, tampoco, que hay que utilizarlos todos; el mercadólogo debe partir, para la selección de los canales, de un estudio adecuado sobre los ambientes que rodean el entorno en el cual se ha de mover para seleccionar los más adecuados y efectivos, pero siempre estando atento a las exigencias y tendencias del mercado para hacer los ajustes necesarios en el momento preciso. El dicho popular sigue siendo de gran aplicación: “ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre”.

De lo dicho puede concluirse, principalmente, que la presencialidad, siempre generará más y mejor información para sacar conclusiones sobre los comportamientos del mercado que lo que se deduce del mundo virtual, es decir, las decisiones que se toman a partir del contacto presencial son más efectivas, y que el relacionamiento virtual no es lo mismo de claro que el que se lleva a cabo de forma presencial, pues no somos robots y siempre seremos seres sociables, o sea, que la tecnología jamás eliminará el aspecto humano de los mercados.